2ª PARTE: GRECIA Y LA TURQUÍA MEDITERRANEA.
UN LENTO RECORRIDO DE 100 DÍAS POR ESLOVENIA, HUNGRÍA, RUMANÍA, BULGARIA, GRECIA Y TURQUÍA Y VUELTA POR ITALIA.
Al preparar el viaje y sobre todo al explicar a la cuadrilla a donde íbamos, las dos ideas fuerza eran repetir el recorrido de la curva del Danubio que hicimos hace siglos en nuestra Luna de Miel y la Turquía Clásica.
En el primer artículo de éste viaje, QUE TAN LEJOS ESTÁ TURQUÍA: 1 ya contábamos el viaje por Eslovenia, Hungría, Rumanía y Bulgaria.
En este sobre todo va a ser la Turquía Mediterránea y unas pocas pinceladas de Grecia necesarias para llegar a Turquía.
Al preparar el viaje, ya habíamos decidido que íbamos a hacer la costa sin acercarnos demasiado a la zona fronteriza con Siria, que para ir a Capadocia no nos acercaríamos a las zonas Kurdas y que volveríamos por el Mar Negro que nunca habíamos estado.
En la práctica íbamos a pasar por la Grecia Asiática y Romana. Y vamos a notarlo por la cantidad de ruinas que visitamos.
A las historias propias de Eolios, Jonios y Dorios, añadamos Jasón y los Argonautas, un poco más lejos la Cólquide y el mito del Vellocino de Oro. Y los Frigios, Pontos, Licios, Lidios. Y los Griegos, los Romanos, y los Selyucidas, y los Otomanos. Y así de todos.
Un totum revolutum que ya es suficiente para animar al más despistado.

Estambul será visita obligada al terminar el recorrido. Aún estos días en Bulgaria seguimos oyendo disturbios en Estambul. Así dejamos tiempo para que se aclare la situación.
El mapa del viaje lo tenéis en el link. Lo peculiar en éste mapa es que no solo están los sitios visitados o donde hemos dormido (en negro) sino también los puntos que en los preparativos nos parecían relevantes para visitar. Es lo que hacemos habitualmente , pero así podréis ver que hubiéramos necesitado otros tres meses para poder cumplirlo.
LINK:
MAPA VIAJE A TURQUÍA 2025 DE APURANDO EL FUTURO
Para los que no manejen My Maps (se está quedando obsoleto pero me gusta) cuando lo abran, a la izquierda , clican en el cuadrado de Visitas y aparecen o desaparecen todos los puntos del preparativo.
Espero que aún sigais con tiempo para leer la segunda parte de nuestro viaje. Coger carrerilla que hay tercera parte, y nunca es buena….
GRECIA
El día treinta y cinco, después de nuestra ración de vidente y de baños termales cutres pero muy calientes en Bulgaria, empezamos un recorrido de cuatro días por Grecia para llegar hasta Edirne. Hemos tenido la suerte de ver las Ruinas de Anfípolis y sobre todo las de Filipos. Es difícil hacer un resumen de lo importante que fué Filipos desde la época Macedónica. Rica en oro, en un nudo de comunicaciones siempre, varias vías pasaban pero sobre todo la Egnatia ya en época romana. Importante con el Imperio Romano de Occidente luego con Imperio Romano de Oriente y finalmente con el Imperio Bizantino. Kavala, antigua Neapolis, era el puerto de las dos importantes ciudades de Anfípolis y Filipos. Hoy es una agradable ciudad griega con una apariencia otomana.
San Pablo lo vamos a tener en infinidad de diferentes ruinas de éste viaje. Es la ventaja de estar incluido en los anales de la Biblia en el Nuevo Testamento en los Hechos de los Apóstoles. Era un culo inquieto. Hizo cuatro viajes, tres por interés de que creciese la clientela cristiana en el mundo de los payos y el cuarto, prisionero de Roma para ser decapitado.
Ya más actuales Kavala y Xanthi son ciudades muy agradables, turística la primera y estudiantil la segunda. Alejandrópolis no nos acaba de gustar. Muy de veraneo y moderna. El Parque Nacional del Delta del Nestos muy agradable . Dos monasterios islas muy fotografiables.

Para no llegar de noche a Turquía, paramos en un pequeño pueblo que para nosotros siempre será Castaños del Ebro (Kastanies de Evros). Ya vemos los minaretes y las llamadas a la oración de los almuédanos. Ya nos sentimos en Turquía. Nos despedimos de Grecia con una jarra de vino blanco junto al río en un agradable chiringuito. No sea que luego sea más difícil.
TURQUÍA
Entramos en Turquía el dieciocho de Abril, en lo que era el día treinta y ocho de nuestro viaje. Salimos de Turquía el día dos de junio. Aproximadamente cuarenta y siete día después. Ha sido un viaje intenso, con pocos días de relajo, de esos que después en Italia vamos a tomarnos muchos. Pero es que Anatolia es muy grande y aún cuando hemos acotado bastante nuestro viaje siguen siendo miles de kilómetros.
No me resisto a hacer un comentario sobre la fronter Turca. La Griega era un conjunto de baches, con unos soldados desfasados. La turca parecia un aeropuerto con agentes bien uniformados y militares con mucho hierro. Un sistema de control de pasaportes donde todos, ademas del pasaporte pasábamos por una cámara de reconocimiento facial. Curioso que sea tan moderno el centro de retención que pagamos los europeos de la migración que no queremos.
ZONA DE TRACIA Y DEL HELESPONTO
Edirne es una perita en dulce. Si te imaginas una ciudad oriental y turca, con los alminares de las gigantescas mezquitas, mercados, artesanos, tenderetes con comida, mucha gente, velos y ropajes orientales, basta con sacar fotos a Edirne y patearlo para sentirte en la opulencia turca. Es como un Estambul en pequeño y muchísimo más manejable. Con las diferentes mezquitas (Selimiye, Vieja, Serefeli y Muradiye) el perfil de la ciudad es precioso. En Muradiye tuvimos la suerte de ver unas prácticas religiosas de los Derviches. En nuestro imaginario son solo dantzaris dando vueltas, pero en su historia eran personajes curiosos a los que se relacionaba con gran espiritualidad, ermitaños y dados a milagros. Merece la pena ver su historia.

En las afueras y en el complejo de la Mezquita Beyacit II uno se da cuenta de lo adelantados que estaban en el S XV en esta parte de la civilización . El complejo constaba de mezquita, hostal, hospital psiquiátrico, hospital general y escuela de medicina además de la escuela coránica. En varios de los pabellones está el Museo de la Salud y podemos ver carteles sobre prácticas de asepsia que no vimos hasta fechas cercanas. Además para hacerlo divertido les gusta incluir en los museos maniquíes a tamaño natural. Los de aquí, del museo de salud representan desde extracción de muelas a cirugías impensables en Europa. No es de extrañar que aún estando lejos el museo sea uno de los puntos de visita obligada en Edirne.

Una gran sinagoga y cerca empezamos a ver los palacios de madera. En su momento el Bósforo estaba lleno de ellos. Dicen que en el Bósforo han desaparecido la mayoría. Aquí el estado es lamentable, pero parece que quieren recuperarlos.
Dormimos en un aparcamiento vigilado justo en pleno centro, cerca de la mezquita Selimiye. Pagamos el equivalente a quince euros y nos pareció razonable. Es un parking sin más pero vigilado y tan cerca que nos sentimos contentos. Además es solo para ACs y estamos solo dos.
Luego veremos que es muy caro para Turquía.
El estrecho recorrido que une el Egeo con el Marmara y el Pontus Euxinus ha sido barrera y puente entre Oriente y Occidente. Por lo que tiene más guerras y cadáveres que los del Antiguo Testamento que ya es decir. Troya fué relevante por tener el control del estrecho, los persas hicieron un puente que lo cruzaba, Alejandro lo copió en dirección contraria y los Turcos Otomanos la protegieron con fuertes que aún se ven.
Y hace nada, en la primera Guerra Mundial Ataturk y los turcos contra los Aliados que pretendían desembarcar en Gallipoli para conquistar Estambul y abrir el suministro a traves del Bósforo al Imperio Ruso. Ideas de Don Winston y que los soldados lo pagaron caro. Aliados y turcos en una carniceria de la que ahora se ven las tumbas.
No hay siglo que no se haya visto lleno de héroes y perdedores.
Puestos a contarlo mejor Homero.
He mencionado Ataturk, ya que a lo largo de todo el viaje sigue estando omnipresente. Y los Dardanelos y la Península de Gallípoli fueron su encumbramiento como líder heróico, más aún cuando dicen lo hizo desobedeciendo órdenes directas. Un Alejandro renovado. Y eso que murió en el treinta y ocho. Cuando llegamos a la Península estaban preparando el aniversario del 25 de Abril de 1915. La fecha del desembarco grande aún cuando luego duró mucho tiempo la matanza.

Ahora es visita obligatoria si quieres ver cementerios de todo tipo, pero principalmente turcos. Y todo lo de alrededor, trincheras, casamatas, etc. Como Normandia en pequeño pero con mucha bandera turca. Está claro que es un punto de orgullo muy usado por el nacionalismo actual de Erdogan.
Hicimos los recorridos, vimos de todo lo que podíamos ver y sigue sorprendiendo lo cerca que están los dos continentes.

Paramos a dormir en Eceabat, aparcamiento triste, restaurante de pescado caro y primera muestra de hospitalidad turca. Varios conductores de autobuses estaban en la zona de maletas cenando de un puchero y cuando estábamos cerca insistieron en que comiéramos. Estos gestos se repetirán.
Una pena no hablar turco.
Como es Domingo vemos mucha gente. Como hay mucho nacionalista, además de banderas, los trajes tradicionales musulmanes sobre todo en las mujeres y niños están muy presentes. Muchos colegios de visita. Un sitio interesante es el Museo del Castillo Kilitbahir. Una de las ocho fortalezas defensivas turcas.
Vamos hacia Troya a ver el museo nuevo. No vemos las ruinas. Ya las vimos hace mucho tiempo y son duras de entender.
Visitamos Alejandría de Troáde. En su época gloriosa y romana podía haber sido rival de Bizancio. Llegó a tener cien mil habitantes. Puerto espectacular. Claro, las ruinas son de las de bastante imaginación. De camino hacia Assos, paramos en el templo de Apolo Sminteo. Su nombre (Apolo de los ratones) hace referencia a diferentes leyendas, pero era un oráculo y Apolo favorecia a sus amigos labradores matando ratones y a sus enemigos con la peste que extendían los ratones (aquí se adelantaron siglos a los orígenes de la peste negra).

El recorrido desde Alejandría hasta Assos (Península de Biga) es precioso.
ESMIRNA Y NORTE DEL EGEO
Dormimos bajo Assos. Estas si que son una ruinas espectaculares. El templo arriba junto a la Acrópolis, el foro y el teatro muy abajo. Esforzada la visita. Se supone que aquí San Pablo vino andando desde Alejandría de Troade, y se juntó con San Lucas y en alegre compañía cogieron un barco camino a Europa.

El recorrido de costa nos confirma los cambios radicales que se están dando en la Turquía moderna y que no vimos en nuestro anterior viaje . En ésta zona lo que predominan son las gigantescas urbanizaciones veraniegas de chalets adosados. Pero si en el Levante español una urbanización son sesenta chalets seguidos, aquí son cientos. Las playas dejan bastante de desear y la suciedad campa por todas partes. Cansados paramos en una población turística, pero la policia nos recuerda que mejor ir a otro sitio. Sucio, feo y solitario.
Ayvalik y sobre todo la isla de Cunda son una visita muy agradable. Estamos frente a la isla griega de Lesbos. Isla grande en muchos sentidos. La tercera de Grecia, cuna de Safo y de Barbarroja. Partícipe de muchas guerras y actualmente un ejemplo de la desvergüenza europea con la migración. Centros de refugiados cuasi permanentes y ejemplo de solidaridad tipo Zaporeak intentando que al menos no mueran de hambre.

El proceso de Turquización, un palabro peculiar, tuvo sus partes buenas pero en lo que se refiere a la población griega residente en Turquía fue un desastre. Por religión, se justificó la expulsión de griegos ortodoxos a cambio de musulmanes griegos. Pero muy descompensados (1,5 millones de griegos ortodoxos a Grecia, por 1/2 millón de griegos musulmanes a Turquía) . Ayvalik quedo desnuda de gente que se fueron a Lesbos, pero dejaron toda su historia y edificios. Dormimos en Cunda cerca de la playa.
Despertamos con el ruido del mar. El día del Libro en España este año coincide con el día de la Soberania Nacional y de los Niños en Turquía. Los niños se convierten en alcaldes. Muy disfrazados con «elegantes» trajes de diferentes colores. Nos pilla yendo a Pérgamo. Una de las visitas obligadas y que siguen impresionando aún no siendo la primera visita.Evitamos el teleférico y es aconsejable. Hay muchísimas ruinas extendidas en las laderas de la Acrópolis. El teatro además de espectacular da vértigo.

Algo más alejado están las ruinas del Asclepion, menos visitadas, pero muy sugerentes. Te haces una idea mucho más clara de como eran estos templos/hospitales que cuando visitas las ruinas más conocidas de Epidauro. Galeno nació por aquí y después de ganar prestigio se quedó a cuidar a los gladiadores de Pérgamo. Los mejores especialistas para las estrellas de la época.
Después de ruinas tocaba una ciudad bonita. Y tuvimos suerte. Focea es una placer de sitio. Veraniego, pero antiguo. Terrazas y buen ambiente. Además pillamos manifa con banda de música para celebrar el día de la Soberania. Las imágenes de Ataturk por todas partes. Buen parking. Todo redondo.

Reforzados nos atrevemos a visitar Esmirna. Después de Estambul y Ankara es la ciudad más grande de Turquía. Y el gigantesco golfo que la acoge parece completamente construido con apariencia moderna. Con diferencia es la ciudad más occidental que veremos. Y donde el contraste entre la zona de oficinas moderna y el zoco árabe es más notorio. Otro gran aparcamiento vigilado y feo cerca del puerto, fué nuestro hotel. Kordon es el paseo marítimo que une toda la ciudad. Kilómetros y kilómetros.

Mezquitas pequeñas y muchas sinagogas de la época sefardí. Ruinas del antiguo foro romano.
Probamos la Iskembe Corbasi, sopa de callos, con ajo y vinagre. Curiosa. La veremos en más sitios.
Un día agotador. Demasiado occidental para nuestro gusto.
Teníamos cerca las ruinas de Sardes, la antigua capital Lidia (entre otros Creso fue uno de sus reyes). Pero hacía un día sol aplanador. Optamos por irnos de playas.
Nos acercamos por un recorrido muy agradable a las penínsulas de Karaburun y Cesme. Cierran el golfo de Esmirna. La primera es más virgen y más difícil de llegar. La de Cesme con muchas segundas residencias. Buenas playas. Cerca está la población pija de Alacati. Una especie de Altea o Comporta. Cesme puede que sea bonito, pero se nos atragantó por su puerto grande y feo. Tampoco encontramos aparcamiento. Nos fuimos hacia una playa y dormimos a las bravas.
ÉFESO, BODRUM Y SUR DEL EGEO
Toda ésta zona de costa sufre el demencial acoso de las urbanizaciones atraídas por las playas pero tiene el conjunto de yacimientos arqueológicos más conocidos de Turquía. Así que sí o sí la vamos a patear en detalle.
La carretera de Cesme hasta Selçuk es muy agradable, se ven bastantes playas vírgenes a las que no sabemos como llegar con Kapu. En Selçuk era día de mercado. Grande y muy rural. Dejamos las ruinas para otro momento y nos pasamos todo el día en ésta población que nos ha gustado. Además del mercado el ambiente es el que ingenuamente esperábamos encontrar en Turquía o quizás lo que nos acordábamos de aquel viaje que hicimos a inicios de los noventa.

Pasamos la noche en la playa. Nosotros y media europa.
Llegamos a las ruinas de Efeso cuando las estaban colocando. Da lo mismo cuantas veces las hayas visto en documentales o al natural. Espectaculares. Tuvimos aprox. dos horas en las que apenas había turistas. Luego ya vinieron cientos de autobuses y taxis y cuando salíamos estaba ya imposible.

Desde Selçuk hasta la siguiente parada volvemos a ver la costa completamente cubierta de urbanizaciones gigantescas con playas privatizadas. Han mezclado lo peor de cada casa. Grandes urbanizaciones junto al agua levantinas y playas privatizadas italianas. Un cóctel desagradable. Y hay que suponer que hay mejor economía y la clase media se puede permitir tener segundas residencias. Día de playas. Paramos a dormir en un pueblo donde se puede entrar en la Península de Dilek. Un gran Parque Nacional, que es una isla virgen entre tanta urbanización. Cuatro playas paradisíacas.

Tanta playa no puede ser buena. Volvemos al refugio de las piedras y vemos tres sitios modestos comparados con Éfeso, pero preciosos. Priene, Mileto y Dídima. Priene son ruinas verdes, en colina y con el mar lejos (antes era puerto pero como pasa en la mayor parte de la costa, ríos colmatados han ido alejando a las poblaciones del mar).

En Mileto ves el Teatro y el resto que son hectareas y hectareas te lo imaginas. También estuvo san Pablo en su tercer viaje. Aquí el mar ni se ve ni se huele, pero antes era otro gran puerto.

Dídima es el templo de Apolo por excelencia. El de las fotos. El único oráculo que le podía hacer competencia de verdad a Delfos. Envuelto en una población destrozada por la especulación.

Buscando sitio para aparcar se nos hizo tarde y acabamos en un cutre sitio en Denizkoy. Pero tuvimos buena cena de carne y como estábamos oyendo el mar no fué tan grave.
Con un largo recorrido entre olivos y colinas pudimos ver la pobreza de recursos de toda esta zona y que hizo que en épocas de faraones, los Carios fueran excelentes mercenarios. Los menciono ya que vamos a pasar por Milasa, antigua capital Caria y dejar un montón de ruinas, para acercarnos a Bodrum, antigua Halicarnaso y donde se erigió el monumento funerario al rey Mausolo y para siempre, como la minipimer, ya solo usamos mausoleo. Ni nos molestamos en visitarlo. Si quieres verlo lo mejor es ir al Museo Británico.
Toda la zona debió ser bonita y llena de puertos pesqueros. Torba playa y pueblo agradable. Bodrum inmanejable, Yalikavak zona pija con muchos yates y playa para ser vistos. En una parada nos aconsejaron una playa de autocaravanistas turcos. Un sitio tranquilo y con vistas preciosas a la parte pija y a la poca parte más virgen. Playa Dodo. Una tarde gloriosa y una noche super agradable. Bonito atardecer junto al mar y con un buen libro después de cenar junto a Kapu.

Cuando no queda más remedio, aparcamos, pero a la mínima que podemos acampamos. Sacar sillas, mesa y toda la parafernalia. Como un camping pero gratis. Y creo que el que diga que no, miente cual bellaco.
Un inciso respecto a los caravanistas turcos. Los hay con autocaravanas y con campers, pero sobre todo pequeñas caravanas. Aparcan y acampan donde llegan. El fuego al aire libre muchas veces presente para la inevitable carne a la brasa y sentados hablando tranquilamente. Y si estas cerca algo te ofrecerán. Se saludan y nos saludan. Los fines de semana lo hemos notado aún más. Si ves un grupo de ellos ya sabes que es un sitio donde al menos puedes aparcar bien.
Al despertarnos nos damos cuenta que ya es el día cincuenta y aprox. diez mil kilómetros.
En mis notas remarco que es un pais en Obras, así que el recorrido desde Bodrum hasta Akyaka debió ser peculiar. Me imagino que por memoria selectiva no lo recuerdo. Vimos por casualidad un cartel de ruinas y ahí fuimos por si no teníamos suficientes. Ruinas romanas muy peculiares. Stratonikeia , ciudad de gladiadores. Con uno de los gimnasios mas largos del Imperio. Pero hay templos, bouleuterion, teatros, termas…y alguna mezquita y casas otomanas. Una coquetería. Y todo para cuidar a los futbolistas de la época.
Nosotros siempre andamos despistados con los eventos deportivos, pero nos avisaron que Gorka de Tolosa participaba en la vuelta ciclista a Turquía. Y en las cercanias de Marmaris había tres etapas. En una nos equivocamos de meta, la otra la cancelaron por lluvia. Ya se habían mojado demasiado el día anterior. Dos días a olvidar. Acabamos empapados esperando y con inicio de catarro. De la tercera etapa no quisimos ni oír. Ya le veremos en Tolosa.
Con calma dejamos pasar la lluvia y paramos probablemente en uno de los aparcamientos más bonitos de éste viaje. Una especie de peninsula en alto con árboles, viendo y oyendo el mar. En una población costera, coqueta, bastante bien conservada sin demasiadas urbanizaciones.

Un remanso adecuado para celebrar el uno de mayo con sus manifestaciones y la víspera del zorionak de Ana. La población es Datci.
Y aún cuando parezca mentira, el aparcamiento que os digo está en esa zona verde de la península unida por el istmo. Increible.

El día dos hacemos el recorrido por la península hasta las ruinas de la población Knidos. Otro de los puntos relacionados en los Hechos de los Apóstoles de los viajes de San Pablo. Ruinas en terrazas, puerto comercial y otro militar.

Merece la pena el duro recorrido. Pinos, olivos, montañas y pequeños y estrechos pueblos. Volvemos a dormir en Datci y esta vez la cena de pescado mala y cara. No acertamos con los restaurantes de pescado en las zonas del mar Egeo turco. Nada que ver con las muchas cenas que habíamos hecho en el viaje anterior costero por Grecia.
Otra vez en Marmaris en el puerto intentando ir a Rodas, pero en esas fechas no había ferries habilitados para autocaravanas. Otra vez será.
Y ya entramos en la Costa Turquesa. Después de lo visto en las costas previas podemos encontrarnos de todo. Ya veremos.
LA COSTA TURQUESA Y MEDITERRÁNEO ORIENTAL
Nos acercamos a Sultaniye, pero ni el lago ni la zona de acampada junto a las aguas termales, nos gustan. Muy cutre y mira que no somos fisnos.
Así que dando un largo rodeo nos acercamos a las ruinas de la población de Kaunos, pero de paso. Ya que queremos llegar a Dalyan donde están las famosas tumbas reales licias. Es un pequeño lio, pero las tumbas son Carias pero de estilo Licio. Kaunos era frontera. Pero son mundialmente conocidas como Licias. Llegamos ya oscurecido, lo cual es precioso para verlas iluminadas. Un pueblo moderno con bares para turistas y precios alemanes. Aparcamiento sin más, pero con vistas a las tumbas.

Hoy día tres Kapu nos cumple quince años con nosotros. Y qué quince años. Volvemos a celebrarlo. Hay que aprovechar cualquier excusa.
Vemos la playa de Iztutu, muy famosa por ser larga, de buena arena y santuario de las tortugas bobas.
Los recorridos de esta parte de la costa son muy montañosos. Bajamos a la población de Goçek, pija por su marina y el frontal con yates y bares adecuados para yates. Detrás un pueblucho pero con un mercado muy agradable y bien de precio. Otra vez puertos de montaña y bajamos a Fethiye. Toda la costa turquesa es sinónimo de los veleros turcos llamados Gülets.
Pero junto a veleros antiguos, lo que vemos sobre todo son los barcos de escenografía tipo Piratas del Caribe. Mucho cartón piedra y mucha música a tope.

Pero una costa preciosa.

La Fethiye que vimos es reciente ya que un terremoto la destruyó hace poco. Un paseo marítimo amplio, mucho servicio y cerca se pueden ver varios sarcófagos licios y en la pared la Tumba de Amintas con la fachada de un templo Jónico horadado en la roca.

Dormimos en un aparcamiento muy agradable junto al puerto deportivo y cerca de las ruinas romanas del teatro. Además tiene atracción vespertina. Unas familias de jabalíes aparecen y deambulan por el aparcamiento. Son más pequeños y flacos de los que vemos por aquí, pero corrimos para meternos en Kapu. En park4night ya lo avisaban, deben llevar tiempo. Igual hasta tienen nombres.
Otra vez entre montañas subimos en un día soleado a ver el pueblo abandonado a la fuerza por ser casi todos griegos ortodoxos: Kayaköy.Lo que sorprende es el tamaño. Casi cuatro mil viviendas. La mayor parte forzados a ir a Tesalónica.

Nos acercamos a Ölüdeniz. Un sitio de ensueño, como protegido por montañas y con una larga playa. Y desde un monte cercano, el paraíso para los parapentes. Nunca he visto tantos juntos y será difícil que lo vea. Masificado y turistizado pero bonito. Hay una gran playa abierta con muelles para los barcos piratas y siguiendo por la playa pasas por un control y pagas algo por ir a otra parte de la playa más tipo caribeño. Merece la pena el pago. Nos faltaban los cocos con bebida (realmente había chiringuito donde los vendían pero a precios de Miami).

Turquía tiene algunos contrastes de precios difíciles de aguantar para el turismo local o para gente como nosotros donde viajas medio año y evitas los gastos suntuarios.
Ya he comentado que es zona montañosa. Pero nos hemos dado cuenta que no sabemos leer los mapas de relieves en Google. Ahora sabemos. Si en el mapa aparecen colores negros mejor da la vuelta. Nunca, nunca he pasado tanto miedo. Las cuestas eran de semejante desnivel que no podia parar o me iba al precipicio marcha atras. Ana traspuesta y yo una vez llegamos a una zona llana, parar y ponerme a temblar. La que se portó fue Kapu. Ni se molestó en calentarse demasiado.
Pero tuvimos premio y llegamos a las ruinas de Janto y Letoon. Capital Licia y su centro espiritual, ambos en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Janto tiene una tumbas en columna muy curiosas. Hay que hacer un ejercicio de imaginación. Por contra Letoon con sus tres templos sobrecoge. El ninfeo bajo el agua es gracioso.
Los nervios cansan. Llegamos a Patara y dormimos en aparcamiento. Las ruinas de mañana serán de lo mejorcito que veremos. Hubo oráculo, a su Bouleuterion se le llama el precedente del parlamento, tiene una avenida columnada con restos de las tiendas. Se intuye en un humedal el antiguo puerto. Restos de un faro de Nerón. Un teatro gigantesco. Y curiosamente un poco más adelante una playa preciosa. Los guiris si quieren ir a la playa pagan igual que los interesados en las ruinas.

Kalkan es otro sitio con bares y restaurantes cool en una especie de teatro donde la escena es el puerto y las gradas las diferentes calles en cuesta. Agradable.
Llegamos a la península de Kas. Una noche agradable y un parking curioso junto a muchas caravanas. Bonitas vistas.
Visitamos Demre que nos recuerda a los invernaderos de Níjar, pero que es la antigua Mira. Lo espectacular son las tumbas licias.

Pero hay otro aspecto que la hace famosa. San Nicolas nació en Patara, pero adquirió su importancia como obispo de Mira. Y la leyenda de los regalos para evitar la prostitución de tres niñas por arte de magia se convirtió en Santa Claus, otro olentzero local.
Después de Demre nos acercamos a uno de los sitios más espectaculares de la costa esmeralda. El entorno de Simena, con tumbas saliendo del agua y restos de una ciudad licia hundida, Kekova, castillo de cruzados, pueblo con restaurantes, playita y todo muy agradable. Y seguro que lo habéis visto en las fotos de promoción de viajes a Turquía.

En la playa junto a Demre dormimos y por primera vez en éste viaje nos preocupamos por muchos coches pasando cerca de camino a ninguna parte. Afortunadamente a medianoche desaparecieron. La sensación de fragilidad dentro de la AC es un comentario frecuente entre autocaravanistas.
Como sigue haciendo muy buen tiempo, nos acercamos a Çirali que dicen que es una de las mejores playas de Turquía. Como está protegido por montes y está prohibido construir más y lo construido son pequeñas hoteles, pensiones, campings, etc, el sitio es paradisiaco.
Disfrutamos de la playa y por si nos aburríamos nos acercamos a la playa de OLimpos andando y vemos parte de las ruinas de Olympos. Las piedras siempre cerca.
Bien playeados nos acercamos a Antalya. La zona vieja (Kaleiçi) me recordó a Split en la puerta de Adriano. Una población con mucha gente pero el entorno del puerto muy agradable. El museo de arqueología de lo mejorcito que hemos visto. Tocó comprar la sim.

A última hora lo volvimos a hacer. Teníamos dudas si donde habíamos aparcado podriamos dormir y ya tarde nos fuimos y de noche buscando sitios. Lo que sabemos que nunca hay que hacer. Y nos encontramos con lo que parece Las Vegas a lo exagerado. No damos crédito.
Dormimos en un parking de mierda por ser el único sitio que vimos. Mucho ruido y cabreados con nosotros mismos. A la mañana el sitio en vez de mejorar empeora. Para completar se nos acaba el gas de la primera bombona. Ha aguantado sesenta días. Increible. Nos quedamos tranquilos. Con la otra podemos volver a empezar. Y con calor solo necesitamos para cocinar por lo que el consumo es mínimo.
Volvemos de nuevo hacia Antalya para ver si es real o no Las Vegas que vimos anoche. Y sí. La Zona de Lara y Kundu es una suma de hoteles resorts tipo Aladino y Alí Baba, cúpulas doradas, minaretes fantasiosos, aquaparks, todos amurallados y con playas privadas. Son de cinco, seis o siete estrellas. Me imagino que los resorts caribeños serán igual. Zonas lujosas y alrededores cutres.
Huimos. En el museo de Arqueología habíamos visto restos de tres ciudades y optamos por Perge. Bingo. Creo que ya lo he dicho antes, pero difícil ver una ruinas tan poco ruinas. Casi te pones togas para pasearlas. Y grande. Un disfrute.

Ya no nos sorprendemos, pero de camino a Side seguimos viendo resorts. Quizás un poco menos de escenario de Walt Disney, pero casi. Quizas son solo de cinco estrellas.

Side nos enamora. Es un pueblito turístico dentro de las ruinas esparcidas. Y los templos de Apolo y Atenea, junto al mar, parecen escenografía virtual o de IA. No puede ser real algo tan bonito. Una noche muy agradable aún siendo muy turístico.

Vamos a seguir un poco por la costa antes de empezar a subir hacia Capadocia y al Mar Negro.
Todo el recorrido está lleno de plataneros. Paramos en Alanya, en la playa de Tasucu y vemos ya de camino al norte con parada en el impresionante Monasterio de Alahan. Imperdible.

Y aquí acaba esta parte de Turquía.
Y Las fotos que hemos sacado son muchas, pero en el blog solo hay unas pocas. Penalizan mucho en velocidad de acceso.
Ya sea en el Instagram o FB de Apurando el futuro podeis ver más fotos y más explicaciones.
No pensaba, pero voy a necesitar al menos una tercera parte.
Ánimo.
