¡Qué tan lejos está Turquía!: 3

3ª PARTE: LA TURQUÍA INTERIOR, EL MAR NEGRO Y LA VUELTA POR LA TOSCANA.

UN LENTO RECORRIDO DE 100 DÍAS POR ESLOVENIA, HUNGRÍA, RUMANÍA, BULGARIA, GRECIA Y TURQUÍA Y VUELTA POR ITALIA.

Al preparar el viaje y sobre todo al explicar a la cuadrilla a donde íbamos, las dos ideas fuerza eran repetir el recorrido de la curva del Danubio que hicimos hace siglos en nuestra Luna de Miel y la Turquía Clásica.

En el primer artículo de este viaje, ya contábamos el viaje por Eslovenia, Hungría, Rumanía y Bulgaria.

En el segundo artículo de este viaje hemos hecho un recorrido por la abrumadora costa Turca con grandes restos de Grecia, Roma y otras grandes civilizaciones.

De paso playas y ciudades de ensueño pero también urbanizaciones y resorts de infierno.

Nos ha costado encontrar lo que escribieron los románticos orientalistas del S XIX. Estos nos dejaron en la mente imágenes y dibujos de sultanes, visires, lujo desmedido, harenes, eunucos y odaliscas. Un imperio turco que ya entonces era carton piedra en descomposición, pero que aún nos gustaría encontrar.

Pero la realidad que hemos visto hasta ahora, salvo contadas excepciones, ha sido otra.

¿Como será en la zona del interior y la costa del Mar Negro?.

Pues de eso va este tercer articulo, que creo será el último de este viaje.

Y la vuelta por Italia ha sido tan agradable que algunos párrafos caerán.

Para los valientes ya queda poco y para los soñadores espero que de algo valdrán estas letras.

El mapa del viaje lo tenéis en el link. Lo peculiar en éste mapa es que no solo están los sitios visitados o donde hemos dormido (en negro) sino también los puntos que en los preparativos nos parecían relevantes para visitar. Es lo que hacemos habitualmente , pero así podréis ver que hubiéramos necesitado otros tres meses para poder cumplirlo.

LINK:

MAPA VIAJE A TURQUÍA 2025 DE APURANDO EL FUTURO

Para los que no manejen My Maps (se está quedando obsoleto pero me gusta) cuando lo abran, a la izquierda , clican en el cuadrado de Visitas y aparecen o desaparecen todos los puntos del preparativo.

TURQUÍA

Después de la visita al Monasterio de Alahan, ruinas de la época Bizantina, empieza otro viaje. Esta vez lejos del Mar Egeo cuna de las civilizaciones clásicas más conocidas. Pero incluso en el Mar Negro también seguiremos teniendo como referentes a los griegos y romanos. Están por todas partes.

Es el día trece de mayo y ya estamos en el día sesenta y cuatro de nuestro viaje.

Aún no sabemos cuanto estaremos por aquí.

Nuestra única referencia es volver para San Juanes a Tolosa.

ANATOLIA CENTRAL Y CAPADOCIA

Nuestra primera parada fue Konya. Tanto Konya como Iznik, que la describimos más adelante, fueron capitales selyúcidas.

Gran parte de las mezquitas, madrasas, bedestanes y los mausoleos que pueblan la ciudad son de esa época.

Los selyúcidas pata negra, de procedencia asiática y cuyas diferentes capitales estaban mas lejos que la actual Teherán se hizo grande pero en poco tiempo se fragmentó.

Uno de esos fragmentos fue el Sultanato de Rum que aguantó desde el 1077 hasta el 1307. Estos si que tenían como capitales Konya e Iznik y eran parte de la Anatolia actual. Y su dimensión dependía de lo fuertes que fueran el Imperio Bizantino, los Cruzados o los Fatimíes egipcios.

Su arquitectura era de estilo comedido en cuanto a formas, pero lo adornaron con los colores de la cerámica en edificios y utillaje. Y ahí se soltaron la melena con formas y colores. Y además usaron ampliamente el bronce, madera y estuco. Un disfrute a la vista.

Y que los Otomanos, también de orígen asiático, se encargaron de mantener y mejorar.

Konya además es un gran centro de peregrinaje por el fundador de la Orden Derviche Girovaga Mevlana: Rumi. Aún siendo una ciudad grande, al estar muy extendida en llano y con infinidad de mezquitas la sensación es muy rural y tranquila. Y no es ni lo uno ni la otro.

El complejo de Mevlana es de obligada visita. Espectacular. Igualmente el museo del Azulejo en una madrassa selyúcida. Y la mezquita de Aladin en la única colina. El barrio antiguo, que hace de mercado y zoco, precioso. Oriental.

Con diferencia es donde nos encontramos a más gente vestida tradicionalmente al estilo ortodoxo musulman. Tanto jóvenes como adultos. Y a pesar de ser una ciudad universitaria, se ven pocas caras femeninas.

La antigua laicidad turca instaurada por Ataturk flojea con los nuevos aires conservadores y religiosos.

Para dormir optamos por una área privada barata y muy competente. Cerca, tranvias y autobuses. Cogimos tarjeta de viajes. Muy cómoda.

Estuvimos casi todo un día y parte del segundo. Pudimos ver mucho, pero quizás algo más de tiempo le vendría bien. Hay muchas mezquitas y mausoleos para ver. Buena comida en un par de sitios que aconsejan en la oficina de turismo, como otra atracción al poner platos tradicionales turcos. Íbamos con resquemor, pero comimos y cenamos bien. De paso como era el día catorce de mayo celebramos nuestro trigésimo séptimo (ufff) aniversario.

De camino hacia Capadocia y a unos cien kilómetros está en medio de ninguna parte, Sultanhani.

En su momento era una de las rutas más importantes para las grandes caravanas de la Ruta de la Seda que unían la capital de Anatolia, con la Persia Selyúcida.

El Sultan Han es el caravasar selyúcida más grande de Anatolia. Del S XIII.Recio, fortificado, con su mescit (pequeña zona de oración) en el interior. Separaban zona de verano e invierno y dormitorios más o menos nobles según la calidad de los viajeros.

Un hotel de lujo para gente y animales que curiosamente ofrecían la mayor parte de la comida y servicios gratuitamente.

Un atractivo más para todo el dinero que se movía con estas idas y vueltas.

Y algo más adelante ya estamos en la puerta de la Capadocia turística. El Valle de Ihlara. Aún es muy rural y pobre. Llegamos tarde y aparcamos en el mismo centro. Pueblo, pueblo. Tomamos un té rodeados de hombres. Como siempre.

Hicimos el recorrido habitual siguiendo el río Melendiz, desde Ihlara hasta algo más de Belisirma para poder ver las iglesias trogloditas de los monjes bizantinos. En Wikilok está el recorrido de diecisiete kilómetros. Luego vamos a verlas en más sitios, pero creo que es la mejor forma de hacerte una idea de estos ermitaños. Aún cuando ermitaños, dicen que eran muy sociales y que en poco tiempo había muchos monasterios mixtos que tuvieron que ser expurgados por los obispos por prácticas sexuales diversas.

Lo de la paja en el ojo ajeno, de siempre, es muy de la jerarquía eclesiástica…

Para los que no hayan estado en Capadocia y si nos olvidamos de momento de los globos que no vimos en nuestra primera visita ¿que buscamos aquí los que nos enamoramos hace treinta años? Un mundo completamente rural, anclado en el pasado, con un paisaje semilunar lleno de chimeneas de hadas horadadas por la naturaleza e infinidad de hormigueros de la acción humana para hacer iglesias, monasterios, vivendas e incluso ciudades trogloditas aprovechando la blandura de las tobas volcánicas.

Solo muchos años después descubrimos una piedra igual de trabajada en la Maremma Toscana.

En la propaganda actual a un paisaje tan bello le han salido las setas voladoras y estoy convencido que los globos han acaparado la atención por esta zona. Y a eso se dedican miles de personas en un monocultivo que convierte diferentes poblaciones en un sin vivir del turismo tranquilo. Nosotros antes de llegar ya nos hemos convencido que otra vez será. Los globos no nos atraen los suficiente para superar el miedo a las alturas. Y si escuchamos a los que si los han usado, parece que hemos cometido un grave pecado del que seguimos aún fustigándonos. O para ser más preciso, nos siguen fustigando los que si subieron.

Siguiendo por el Valle de Ilhara, pero con Kapu, se llega a la Catedral de Selime. Con diferencia el monasterio rupestre más grande de Capadocia y probablemente del mundo. Cocina, refectorio, varias iglesias, pesebres, original sistema defensivo con escaleras estrechas, atalayas. Y todo esculpido en diferentes chimeneas de hadas, esta vez casi un monte. Dormimos en una zona verde y arbolada (milagro en este erial) en lo que podría haber sido un antiguo camping. Con vistas a la catedral. Un lujo. Los colores de las arenas y de los pináculos cubren toda la paleta.

Si hacia arriba no nos gustaba demasiado, hacia abajo a las ciudades subterráneas tampoco. Por video vimos algunas de las entradas y parecían tuberías. Dejamos por tanto Derinkuyu y Kaimakly para cuando seamos exploradores. Gazieme es la que vimos. Un caravasar subterráneo. Ürgüp es curioso por ver en pie aún muchas edificaciones de piedra de los antiguos griegos expulsados. Ahora las están recuperando y siendo una alternativa al sobrepasado Goreme para visitar Capadocia. Mucho hotel boutique.

Nos acercamos a Goreme. Conseguimos aparcar en un sitio bastante cutre, pero con buenas vistas a Goreme y a los globos al amanecer. Paseo por el pueblo, mucho turismo, mucha terraza, mucho restaurante. Con mucho sueño nos levantamos de madrugada para ver los globos.

Hacía viento y después de mucho esperar todos, mirones, exploradores y los que viven de ello, decidieron que no se podía salir. Aprovechamos que ya había amanecido para hacer un recorrido por los valles rosa y rojo. Está en wikilok. Pequeñito ya que con el viento y el trancazo que tenía Ana no estábamos para mucha expedición. Pero visto por donde estuvimos, solo con camello o caballo o andando se hace uno una idea de lo que son estos valles por dentro. Impactan.

Cientos de quads por todas partes(asustan de tan cerca que pasan y te ahogan con el polvo que levantan), de motos, de cientos de coches para ver las chimeneas. Una sensación demasiado de hormiguero.

Nos fuimos cerca: Avanos. Es una zona alfarera. Un pueblo tranquilo y agradable con un gran parque junto al río. Y como era día festivo pleno de gente. Mientras Ana intentaba sudar el trancazo, paseo, compras, visita tranquila y a pasar la noche. Primera vez que vemos un cartel donde expresamente se prohibe en el parque las bebidas alcohólicas. Primera y última por cierto.

Por fin confirmamos que los estancos son uno de los pocos sitios donde siempre se puede conseguir cervezas. La mayor parte de los supers son alcohol free.

Noche tranquila y a una hora prudente de la mañana nos damos cuenta que si han salido los globos.

Nos acercamos a la carretera cerca de Goreme pero ya cuando los globos están bajando. A pesar de ello la vista es espectacular.

Ya tenemos nuestra ración.

Ya nos podemos ir a descubrir el mundo Hitita. Ya era hora.

El recorrido es super agradable. Parecen los campos de castilla en primavera. Carreteras pequeñas y solo camiones con paja que casi nos sacan de la carretera de lo ancha que llevan la carga. Llegamos a Bogazkale donde está la capital Hitita: Hattusa. La visita es realmente espectacular. Hay que echarle bastante imaginación, pero las puertas, las murallas, las esfinges, el corredor tunelado y las dimensiones del conjunto sorprenden. Además en las cercanias el templo en roca de Yazilikaya. Curioso.

El museo arqueológico sobre los hititas es bastante completo.

Los hititas fueron bastante conocidos, aparecían en varios escritos de otras civilizaciones e incluso se mencionan en la Biblia, pero estaban perdidos en la historia. Fueron relevantes entre el s XVII al XII antes de cristo. Curiosamente el descubrimiento de miles de cerámicas con escritura aquí en la capital y en otro de los yacimientos que visitaremos, ha permitido entender su escritura y como buenos burócratas que eran, estas tablillas están sirviendo para conocer mejor las relaciones con otros pueblos de Anatolia.

Bogazkale es rural, rural. Otro té en la tetería entre hombres y a disfrutar de un aparcamiento sobre hierba con las ruinas a la vista y con gallinas y cabras en las cercanías.

Celebramos el trigésimo día en Turquía.

Además de la capital, nos acercamos a otros dos yacimientos importantes Hititas, pero que también lo habían sido en los Hatitas (un grupo aún más desconocido previo a los Hititas. Podían haber puesto otro nombre..) y mucho en el periodo calcolítico. Como todo es nuevo para nosotros, todo es interesante y estamos intentando aprender. Además las ruinas está entre campos de trigo y remolacha. Sin gente. Muy agradable.

El más grande y con museo incluido es el de Alacahöyük y el segundo está perdido en alguna parte y cuesta llegar. Sapinuva, centro militar y espiritual y otro hallazgo espectacular de tablillas cuneiformes. Pero era difícil de imaginar algo. Ruinas muy ruinas.

Día completo con un final feliz y agradable en la población de Amasya. Es el 19 de mayo, día del nacimiento de Ataturk y día a celebrar obligatoriamente. Banderolas y guirnaldas y gente paseando.

Las tumbas Pónticas de reyes tan famosos como Mitrídates, Ariobarzanes o Farnaces que tantos quebraderos de cabeza dieron a Sila y Pompeyo y que a Don Julio le permitieron la boutade de Veni, Vidi, Vici, están perfectamente a la vista. Dicen que Estrabón nació aquí. Las casas otomanas y la parte vieja bajo las tumbas son un paseo muy agradable.

La parte nueva es más normal. Cenamos algo típico de aquí, los mantis o raviolis turcos. Y el aparcamiento de pago en pleno centro muy agradable.

El reinado de Ponto va a estar con nosotros en toda la vista que haremos a las costas del Mar Negro. Amasya y Sinop eran sus capitales.

En la tranquilidad de la cena nos dejamos llevar por los ecos de la historia griega y decidimos que terminaríamos nuestro recorrido hacia Oriente en Trebisonda. Ni idea de como será pero suena a tener un gran pasado.

En una mañana de mucho calor nos acercamos a Tokat. Una sorpresa en el camino. Una inmersión en el pasado. Caravasar, Mezquita espectacular, Madrassa, un buen museo sobre Hititas en un bedesten o mercado cubierto. Y tiendas de antiguedades. En un entorno muy natural y en un pueblo que mantiene el exotismo que buscamos. Daban ganas de quedarse, pero nos entra la prisa por llegar al Mar Negro.

COSTA DEL MAR NEGRO

Después de un recorrido horroroso, lleno de revueltas y baches y envueltos en avellanos llegamos tarde a Unye. Típica ciudad turística de las que veremos varias en ésta costa, carente de personalidad. Aparcamos y dormimos en un buen sitio junto al mar, pero a la mañana la entrada está cerrada con cadenas. Aprovechamos para irnos de peluquería que ya tocaba. Buen desayuno, paseo por la zona comercial que siempre es agradable aún cuando repetitiva. Camisetas, zapatillas, marroquinería y souvenirs. Volvemos cruzando los dedos y bingo, han abierto las cadenas. Nos vamos corriendo por si acaso.

Pasamos por Yason Burnu, la península que apareció para salvar de una tormenta a los Argonautas, famosos ladrones del Vellocino de Oro. Los Argonautas eran como Master Chef celebrity. Estaba hasta Hércules.

Con calma nos acercamos a la población pesquera de Persembe. Mientras tomamos el eterno té en un tascucio de la lonja de pescado, se nos acerca un turco emigrante en Suiza y nos explica que la pescadería junto a la que estamos, acepta que compres pescado y que en el bar que parecía que no tenía cocina te los preparan. Salmonetes. Barbunyas. Excepcionales. Por fin buen pescado y a buen precio.

Afortunadamente no va a ser la última vez.

Nos vamos a Trebisonda. Un buen aparcamiento de pago y vigilado cerca del mar. Paseo por el zoco y la plaza o maydan. Ya nos ha gustado la ciudad. Además de su mucha historia de la época en que se separó del Imperio Bizantino, también tiene mucha de cuando era un centro selyúcida importante en la ruta marítima de la seda. La actual mezquita y antigua iglesia Hagia Sofia espectacular. Frescos, mosaicos, columnas. Todo destacable. Casualmente nos encontramos con una celebración que parecia de graduación de niños de algún colegio con uniforme y muy musulmán por como estaban las chicas y las madres.

A nuestros ojos deprime ver ese futuro.

Entre las diferentes mezquitas la de Ortahisar destaca. Al haber sido muy importante para Bizancio y después para el imperio de Trebisonda, hay muchos templos cristianos que se reconvirtieron por los otomanos en mezquitas.

Hacemos la del pulpo y en vez de seguir otro día en Trebisonda nos acercamos tarde al monasterio de Sumela. Empezamos a subir andando sin coger ni los taxis ni los microbuses, pensando que sería más fácil. Pues no. Excesiva cuesta. Al final no subimos, pero el lugar ya impresiona aún viéndolo desde lejos.

Como se nos ha hecho tarde acabamos volviendo hacia el mar y después de varios fracasos buscando paramos cerca de la playa de Açkaabat, entre caravanas y fuegos de acampadas turcas en día de labor. Mal sabor de boca.

Vamos a recorrer la costa para ver playas y usarlas. Vemos infinidad de carteles y panaderías anunciando un tipo de pan. El Vakfikebir Ekmegi. Grande y esponjado. No nos acabó de gustar. Somo más del Pide (pan plano pero con levadura).

Es viernes, día de oración. Paramos en Giresun, curioso sitio hermanado con Gomera por ser ambos protectores del Silbo como forma de comunicación. Fue colonia griega como muchas en ésta costa. Está mantenida en el pasado. Y tenemos la suerte de entender que hacen cuando las mezquitas son bonitas y pequeñas. Todos los alrededores están llenos de orantes. Y por primera vez vemos oración en público de las mujeres. Normalmente están recluidas en los laterales de las mezquitas tras celosías, no sea que despisten a los hombres. Inmersión en un pueblo agradable. Y por fin una oficina de turismo muy competente.

Me imagino que por las playas o porqué vemos la cercanía de irnos de Turquía estamos bajando el ritmo. También es verdad que esta costa tiene unas carreteras de mucho sube y baja y cansan. Paramos en Ordu. Protegido por las montañas y kilómetros y kilómetros de avellanos. Le llaman la capital mundial de la avellana. Es una mezcla curiosa de ciudad turística nueva y zona comercial algo más tradicional. Mucho paseo con paseantes disfrutando. El aparcamiento cerca del mar es razonable y nos quedamos.

Un gigantesco teleférico que une la playa con el monte es su principal atracción, al menos la más fotografiada en las postales.

Seguimos lo más cerca de la costa que podemos. Un poco antes del siguiente pueblo a visitar, nos encontramos con un gigantesco mercado agrícola. Carreras de caballos muy raras por ser al trote. Una especie de marcha equina. Además de herramientas y tractores, animales y mercadillo. Divertido. Mucha gente.

Pasamos de Samsun por ser portuaria y grande, pero cerca está la playa de bandera azul de Atakum. A disfrutar.

De camino vemos una ensenada y un pequeño puerto que nos gusta desde la carretera. Y acertamos. Gerze. Muchas terrazas hacia el mar, bares y restaurantes, ambiente tranquilo. Una buena cena de pescado. Salmonetes y anchoas. Barbunya y Hamsi. Pero a la noche hubo bastantes coches con música. Era sábado. Para algunas cosas se parece a cualquier pueblo costero de España pero aquí menos alcohol, menos gritos y acaban más temprano.

Nos acercamos a Sinop. Una pequeña decepción. Una cárcel desgraciadamente conocida por haber encerrado a personajes famosos turcos. Murallas, templo de Serapis, muelle deportivo. Un poco de todo, pero deslavazado.

Es curioso que llevamos bastantes kilómetros en los que Google y el Tonton no nos funciona. Estamos sufriendo daños colaterales de la invasión rusa a Ucrania. La guerra tecnológica . No la vemos pero enfrente tenemos la península de Crimea.

Seguimos hacia Inebolu. En el mapa parecía viaje costero y bonito. Carretera dura y sin vistas al mar. Al llegar un sitio curioso. Con muchas casas de madera, un cogollo bonito y un largo paseo marítimo. Aparcamos en un descampado junto al mar, pero a la noche nos da miedo por la lluvia, relámpagos y viento y nos vamos a una zona más protegida cerca del río. Entramos en una pastelería y caemos por primera vez en las Baklavas.

Entre dulces y relámpagos decidimos que a Estambul iremos en otro momento pero con avión desde Bilbo y con hotel y que ahora dedicaremos esos días previstos a seguir viendo cosas nuevas. No ha sido fácil ya que nos gusta demasiado Bizancio. Pero tanto Bursa como Iznik (la antigua Nicea, la de los concilios del S IV y VIII) tientan. Curiosamente hace poco en un recorrido invernal por Logroño, en su concatedral, había una exposición muy agradable que relacionaba el Códice Albeldense con el Concilio de Nicea remarcando la importancia que tuvo en la pelea entre gallos del Arrianismo y de la Ortodoxia cristiana.

La siguiente parada no está lejos, pero vistas las carreteras anteriores nos da miedo. Y es mucho peor de lo esperado. Tan mala la carretera, tanta obra de encauzamiento de ríos, tantas zonas destrozadas nos asombran y mirando en redes son el resultado de dos años de graves desbordamientos de ríos. Mucho monte y torrenteras que bajan al mar llevándose lo que tengan delante. Algo sabemos de esto en el Mediterráneo español.

Agotados llegamos a Amasra. Precioso. Museo muy bueno, una península dentro de otra. Murallas, puertos, zoco (demasiado de souvenirs), playa (una pena que el tiempo no ayudaba). Un disfrute. Y un restaurante espectacular donde nos pusimos tibios a Barbunyas. Salmonetes.

Aparcamiento de pago cerca del museo. Luego vimos otro más bonito junto al mar, que no habíamos visto en Park4night. Tarde ya para cambiar.

Y con la tripa llena dejamos el Mar Negro para ir por el interior . Pero llegaremos al Marmara en breve.

ANATOLIA OCCIDENTAL

El objetivo es llegar a Iznik, pero hay mucha vida por medio. Uno de los centros turísticos por excelencia es Safranbolu. Espectacular. Parece un decorado, sobre todo la zona de Eski Çarsi. Parado en el tiempo. Pero tanto por el tipo de tiendas y bares, como por lo cuidado de todas los edificios, suena artificial. Como llegamos muy temprano había poca gente, quizás por eso acabamos yéndonos pronto.

Por el camino paramos a dormir en Bolu. No lo teníamos en la guía, pero tiene una historia interminable. Estamos en el antiguo Reino de Bitinia. Y los frikis de Roma saben lo que eso significa en la chismografía de Julio Cesar. En Bolu dicen que nació Antinoo y por razones obvias para los mismos frikis, fue llamado Hadrianopolis. Antes fué importante con los hititas y posteriormente con los selyúcidas y con los otomanos. Ahora es un centro importante de soldados y universitarios. Mezquita impresionante, paseos agradables, buena cena de cordero e hígado (muy buenos, pero para estómagos fuertes). Buen aparcamiento cerca del paseo. Una bonita parada. El tiempo ha mejorado y todo se ve mejor.

Nicea nos recibe con los brazos abiertos. Todo el recorrido ha sido una alegría por miles de frutales. El lago enmarca la ciudad. E Iznik es una ciudad viva, pero que encaja en lo que soñábamos sobre Turquía. Pasamos dos noches pero podrían haber sido más. Encontramos un aparcamiento entre calles con todo un frontal de jazmines. Noches cálidas y perfumadas.

Aún cuando era conocida durante siglos (fue capital del Imperio de Nicea en la descomposición del Imperio Bizantino , igual que el efímero Imperio de Trebisonda o el de Morea) los selyúcidas la hicieron capital junto a Konya y son los que la hicieron famosa en toda Anatolia por la belleza de su cerámica. Tanto la ornamental que vemos en las Mezquitas en forma de azulejos como en los platos y vasijas. Aún hay muchos artesanos en las tiendas del centro. No somos ingenuos y sabemos que muchos son más distribuidores que artesanos. Pero hemos visto muchos hornos y tipos de cerámica que se salen de los moldes.

Murallas, puertas monumentales, Hagia Sophia justiniana y posteriormente mezquita, mezquita selyúcida de Yesil preciosa, hammanes de ensueño, museos completos.

A Disfrutar Imperdible.

Con pena nos vamos a Bursa. Cuando estuvimos por primera vez hace más de treinta años, era un viaje con mucho autobus y todos éramos jóvenes. Al principio del viaje nos llevaron a Bursa y a un Hamman. Pensábamos que había parte para chicas y parte para chicos. Pues no. En la sala central nos vimos todos las vergüenzas, la toalla era más un trapo pequeño. A partir de entonces el viaje fue como la seda. Parecíamos viejos conocidos.

De camino paramos en un sitio equivalente a nuestra Santillana de Mar. Un sitio que fue rural y entrañable y que ahora es sencillamente acartonado y sobrepasado de turismo. Cumalikizik.

A diferencia de Iznik, Bursa es una gran ciudad otomana. Obviamente hay muchas barriadas en las afueras, pero el cogollo donde te sientes en un permanente zoco es gigantesco. Antes de la toma de Bizancio, Bursa fue la primera capital otomana importante, luego Edirne hasta que por fin consiguieron Constantinopla. Es el centro por excelencia de la seda. Y por tanto un punto importante en el final de la ruta de la seda. La sucesión de Bedestenes es interminable. Te pierdes entre pasadizos. No sabes si sales a la calle o estas en un pasillo entre mercados. Y las mezquitas y los mausoleos. Espectacular. Solo por nombrar, las tumbas de Osmán y Orhan sorprenden, al igual que la Ulu Cami o la Yesil Turbe. No sabes donde mirar sin babear. Y que decir tiene el complejo de Muradiye. Toda una zona para patear y disfrutar.

Dormimos en el parking del museo Panorama 1326. Muy bien. Seguros, aún no siendo vigilado. Ruido de generador y de autobuses tempraneros.

Después de tantos días empezamos a estar un poco agobiados con los mercados. Damos en la práctica por terminado el viaje.

Pero al no haber ido a Estambul, tenemos días de sobra en nuestro planning orientativo hasta San Juanes de Tolosa y empezamos una parte del viaje mucho más relajada.

No lo sabemos, pero este relajo nos va a durar hasta llegar a Barcelona.

Mucho de no hacer nada.

Se nos había olvidado que era eso.

Nos acercamos a la península de Erdek. Un sitio medio occidental medio turco. Nos sorprende la cantidad de alcohol en las terrazas. Disfrutamos de playa. Al atardecer disfrutamos de los prolegómenos de una boda turca occidentalizada pero con trajes de mujeres, hombre y novios solo visibles en Turquía. A lo largo del viaje hemos visto infinidad de tiendas de ropas para bodas. Sorprenden los colores , los estilos y la escasez de tela en un pais tan tradicional. Solo una vez y en la calle vimos una novia vestida a lo musulman ortodoxo. Solo se le veían los ojos.

Dormimos en una calleja junto al mar.

Antes de los resúmenes del viaje, algo que se nota a lo largo de la explicación es que apenas nos hemos sentido preocupados una vez aparcados.

El tema de la seguridad no ha aparecido en ningún momento. Es un país muy tranquilo.

De camino a Grecia hacemos algunos recorrido por «Piedras» poco reseñables y llegamos a Canakkale. A la ida no la habíamos hecho caso, pero a la vuelta nos agradó hacer una parada y una noche.

Esta vez ya cogemos el ferry para ir a Tracia. Pito, pito ya estamos en el día dos de Junio y pasamos la frontera a Grecia.

Antes de entrar en Grecia me toca hacer un acto de contrición.

Ha habido días en los que frente a la suciedad, los resorts y urbanizaciones no sabía que pintaba en Turquía. Ana no compartía mi opinión.

Pero ahora cuando escribo sobre el viaje la cabrita de la memoria hace de las suyas y predomina lo bueno.

Y realmente no puedo decir más que seguramente volveremos a Turquía y no solo a Estambul. Y no solo por lo que aún nos queda por ver. Incluso si nos toca repetir lo ya visto.

GRECIA E ITALIA. TOCA VUELTA

Habíamos pensado hacer una vuelta gemela a la ida por Grecia, pero de camino a los monasterios/islas de Nestos caímos en la población de Fanari. Playita, paseo, restaurante bueno, buen vino blanco. Cuando nos quisimos dar cuenta llevábamos dos noches.

Pasamos otra vez por Kavala y de paso tocaba lavandería, corte de pelo y varios. Renovados y ahogados de calor y bien aconsejados por autocaravanistas turcos fuimos a Nea Karvali. Lo de Nea nos recuerda que fue creada por griegos ortodoxos de Turquía. Habíamos visto la población origen turca en Capadocia. Güzelyurt.

Pero es un paraíso estival. Otros dos días disfrutando. Nosotros e infinidad de Turcos que vienen aquí, me imagino que por cercanía.

Paramos en Tesalónica. Agradable. Aparcamos cerca del paseo del centro. Calor y mosquitos. Una pena.

Nos damos cuenta que nos hemos despistado y que para llegar al embarque de Igoumenitsa a Italia toca acelerar. Incluso cogemos autopista.

Embarcamos en nuestro día noventa de viaje. Y por primera vez en estos ferris nos damos cuenta que ya no es lo habitual el dormir en los sillones. Casi todos acaban en camarotes. Solo unos pocos vamos con mantas e intención de dormir en las poltronas. Va a ser la última vez.

Esta vez cogimos a Ancona. Así no repetíamos La Puglia y volvíamos por La Toscana. Un acierto.

El ocho de Junio entrábamos en Ancona. Cansados. Soleados del barco. Paramos a dormir en Jesi. Buena cena y buen área verde. Volvimos a hacer una parada en Perugia, que nos tiene enamorados desde hace mucho. Tras la visita nos acercamos a Corciano, uno de esos pueblos más bonitos de Italia. Buen sitio de aparcamiento. Buena noche.

En un día largo nos acercamos al lago Trasimeno. Muchos pueblos espectaculares alrededor. Castel Rigone, Pasagniano y Castiglione.

Predestinados nos encaprichamos de un nombre que no conocíamos Citta della Pieve y fue nuestra perdición. Al final pasamos cuatro noches y si no tuviéramos ferry, alguno más hubiera caído. Área verde amplia.

El plan de estos días es sencillo. Con el extremo calor que hacía, pequeñas visitas en las cercanias y a comer en casa, en el área, donde eran permisivos con la acampada. Mesas, sillas y toldo. Después de la siesta, aperitivo en alguna de las terrazas del pueblo. Aquí contundente con picoteo variado. Y luego cena. No había otro remedio. A sufrir.

En las visitas cercanas hemos tenido la suerte de poder ver Chiusi, con el museo etrusco, la ciudad subterránea, las catacumbas y el laberinto. Montepulciano y sus vinos. El entorno de Pienza. Cetona. La cuadriga infernal de Sertano, el propio Sertano.

Después de estos día de relajo y con poco arrepentimiento nos acercamos a la Maremma Toscana, Sovano, Sorano, Manciano y en un largo recorrido hasta el Lido Tarquinia. No conocíamos el lido, sí la ciudad. Pero para todos los autocaravanistas pendientes de salir por Civitavecchia , creo que es el lugar ideal para pasar la noche. Para nosotros además repetir visita a las tumbas etruscas y al museo era una obligación.

Y ya tocaba volver a coger el ferry.

Ahora tocaba preparar el viaje a Bretaña.

Pero eso es otra historia. Que ya la contaremos.

Y hablando de historias. Las fotos que hemos sacado son muchas, pero en el blog solo hay unas pocas.

Ya sea en el Instagram o FB de Apurando el futuro podeis ver más fotos y más explicaciones.

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