El Canal de Castilla. Etapa decimotercera.

Ficha

Boadilla del Camino Carrión de los Condes 25 km.

A Santiago 394

Acumulados 342,4

Recorrido

La salida de Boadilla la he hecho como un coreano cualquiera. Con linterna en la cabeza y perdiéndome. Espero que sea la última vez que salgo sin amanecer.

Al poco el Camino se enlaza con el Canal de Castilla. No me voy a explayar, ya que espero que volvamos a repetir un viaje detallado de los casi tres canales. Pero es un gran ejemplo de como una buena idea, se ejecuta tarde y queda rápidamente desfasada por el tren.

Y gran parte por la burocracia de este santo país. Pensada en el dieciocho, mal hecha en el diecinueve y olvidada en el veinte para intentar ser reinventada ahora como zona de disfrute.

Pero preciosa y amena.

Las esclusas marcan el inicio de Frómista.

 

San Martín Frómista, Frómista San Martín. Ya por si, merece un viaje. Una joya del románico. Tan clara, después de la restauración, que parece artificial.

 

Desayuno, carga del móvil y  cerrar la entrada que no pude publicar ayer por que las fotos no subían.

La siguiente parada es Población de Campos. Y aquí pasa algo curioso. Un montón de señales amarillas te llevaban al río, pero estaban tapadas y vueltas a pintar.

 

Seguimos por el río y claro, no pasas por  Revenga, pero podrías dejar sin tocar Villarmentero y Villovieco.

Por estos pueblos el camino no ha ejercitado su papel de desarrollo y siguen siendo parte del reinado del adobe.

Quizás no han sabido, no han querido o no han podido competir con nombres tan conocidos como Frómista, Villalcazar o Carrión.

Siguen siendo agrícolas. Y en comparación tristes.

Villalcazar lo conocí como buen comedor de lechazo.

El Mesonero de hierro fue parte de la culpa. Lo demás vino luego.

 

La Colegiata de Santa María la Blanca afortunadamente está abierta y por un euro si eres peregrino puedes verla. Merece la visita.

 

 

Y cinco kilómetros más y estamos en la meta del día.

Carrión de los Condes.

 

Hay dos albergues regentados por monjas. Cojo el de las Agustinas por su cena comunal, pero casualmente ya han pasado al horario de invierno y ya no hay. Es muy bueno. El otro de Santa Clara también tenía una pinta muy buena.

 

La comunidad de peregrinos  es básicamente brasileña y española. Con colorido de Taiwán, Francia, Italia y un alemán.

Pico algo de los brasileños. Buena gente.

Toca garbeo. Luego os lo cuento.