Isabel y el Mudéjar

isabel: una reina de PELÍCULAS y series

Si allá por el 2012 no te quedastes prendado de la serie Isabel, merece la pena que accedas a ella. Está en abierto en RTVE.

Y si te aburren los biopics históricos, puedes disfrutar de los ojos de dos de sus protagonistas; los de Michelle Jenner y Pedro Casablanc.

Si, estamos hablando de Isabel I de Castilla.

Fué una serie que tuvo altos niveles de audiencia, altos niveles de ficción, criticados por algunos historiadores pero, algunos nos enganchamos y nos hizo volver a visitar Arévalo, Madrigal de las Altas Torres, Medina del Campo, Segovia y más sitios como unos frikis cualquiera.

De aquel entonces no queda vestigio escrito, pero de esta visita rápida del 2020, con todo el tiempo del mundo sin viajes, vamos a tenerlo.

Y digo rápida ya que el siete de marzo estábamos en Segovia, en el día del deporte inclusivo con nuestra familia, como hemos escrito en el articulo anterior de La Alcarría, y ya estábamos con el ruido de fondo del coronavirus.

Ahora, confinados, hay miles de responsables de epidemiología, uno por cada comunidad de vecinos al menos, que pontifican cuando no criminalizan las medidas tomadas o no, en aquellos días. Cuanto talento perdido. Afortunadamente no les dejaríamos ser ni presidentes de comunidad de vecinos.

Seguro que la hemos cagado como país y la crisis del Ébola no nos vacunó, y ver las barbas cortar de China, Corea y después Italia, no nos hizo poner las nuestras a remojar.

Pero de ésta tenemos que salir con una sanidad pública reforzada y medidas concretas para revertir los recortes que se han hecho en tantos años.Y también nos convendrá escuchar lo que la OMS lleva diciendo desde hace años: las pandemias víricas se repetirán, y, aún cuando suene tétrico con las cifras de muertes que tenemos, podrían ser peores.

Disculpad el inciso pero ésto es un diario, no solo de viajes. Y por primera vez sufrimos un periodo de confinamiento al que no estamos ni acostumbrados ni preparados.

Y soltado un poco de la bilis que tenía leyendo algunos memes, vayamos con la imaginación a los sitios donde pasaron gran parte de los hechos significativos de la juventud de ésta reina.

el triangulo vital de isabel

Isabel nace en Madrigal de las altas Torres, pasa su infancia en Arévalo y muere en Medina del Campo. Segovia y Tordesillas son también zonas recurrentes donde esa corte itinerante recalaba.

Así que sin mucha originalidad los sitios principales que visitamos son Segovia de donde partimos, Arévalo, Madrigal de las Altas Torres, Medina del Campo, Rueda, Tordesillas.

Por otra parte, hemos intentado hacer un recorrido por los principales ejemplos de arquitectura mudéjar, que están muy relacionadas con esa misma época.

unas notas sobre el mudejar

Los procesos de invasiones, siempre generan islas, donde se mantienen tradiciones, culturas o religiones que antes de la invasión eran predominantes. La duración de estas islas depende de la tolerancia, por lo que es raro que duren mucho.

Cuando tuvimos la invasión musulmana, a los grupos visigodos que se mantenían cristianos bajo su dominio, se les llamaba mozárabes. Del arte mozárabe no quedan demasiados ejemplos y además con ese nombre, a veces, se han clasificado edificios visigodos anteriores o se han incluido bajo el genérico de prerrománicos. Pero cerca tenemos dos ejemplos espectaculares (San Baudelio de Berlanga, que pudimos verla en las Edades del Hombre Soria 2009 y San Miguel de Escalante)

En la llamada reconquista, cómo duró tanto tiempo y tuvo tantos arribas y abajos, fue dejando islas de musulmanes con alta cualificación artística (y de gestión del agua, y de la agricultura y de la medicina..) que se mantuvieron más tiempo. No por tolerancia.

A éstas personas musulmanas se les ha denominado recientemente mudéjares y por extensión al arte que impulsaron (aún cuando finalmente fueran expulsados y la herencia cultural la ejercieran artesanos “cristianos”).

Los reyes y nobles cristianos que guerreaban, negociaban o aliaban con sus homónimos musulmanes, se encontraban con estilos de vida muy diferentes a los que estaban acostumbrados y mucho más suntuosos.

Con lo que llevarse artesanos para utilizarlos en sus palacios e iglesias fue una constante.

El uso de materiales baratos en comparación a la piedra, facilitaba su implantación en economías de guerra.

Lujo extremo low cost.

Nosotros no somos ningunos expertos, pero hemos podido ver bastante mudéjar en España.

Como además podemos ver los ejemplos desde el XII al XV, es difícil hablar de un estilo básico uniforme, pero lo que sí es una constante es la utilización en el exterior de ladrillos, quizás la parte que más nos choca a los acostumbrados a sillares o sillarejos. Fachadas con decoración hecha con los ladrillos. Las torres, alminares majestuosos.

Pero para un lego, lo más espectacular es el interior donde los ojos caen rendidos ante tanta precisión, belleza y exuberancia. Ya sea con las yeserías y estucos o especialmente en las cubiertas de madera de los edificios religiosos o civiles.

En Sahagún tuvimos nuestro primer baño de románico mudéjar donde San Tirso es el patrón a imitar.

En Teruel e Sevilla tambien nos emborrachamos a mudejar.

Y en éste viaje hemos podido ver, entre otras, la joya del palacio de Alfonso XI ( actual real Monasterio de Santa Clara) en Tordesillas, la ruta de las iglesias mudéjares de Arévalo y la ruta del mudéjar en el entorno de Olmedo.

Poco a poco, iremos incrementando nuestro conocimiento de los ejemplos más destacados y apreciando más su importancia y especificidad

nuestro recorrido

madrigal de las altas torres

Ruinas perdidas en campo
que lecho de mar fue antes de hombres,
tus cubos mordieron el polvo,
Madrigal de las Altas Torres.

Tú la cuna de Isabel, tumba
de don Juan, fatídico brote,
cayó en Salamanca dorada
y en Ávila fúnebre corte.

Don Sebastián el Encubierto,
el rey del misterio, Quijote
de Portugal, ¡ay pastelero!,
venías quién sabe de dónde…

Fray Luis de León, ojos, mano
se doblan a la última noche;
quebrada la cárcel de carne
su mente al sereno se acoge.

¡Castilla, Castilla, Castilla!
madriguera de recios hombres;
tus castillos muerden el polvo,
Madrigal de las Altas Torres;
ruinas perdidas en lecho
ya seco de ciénaga enorme.

17-IX-29 Miguel de Unamuno (1864-1935): Cancionero

Un resumen brillante de lo que podemos sentir en Madrigal, pena por el esplendor que tuvo. Además en nuestra visita todo estaba cerrado, con lo que el Palacio de Juan II reconvertido en convento agustino, la iglesia de San Nicolás de Bari y su torre mudéjar y Santa María del castillo y el Real Hospital de la Purísima Concepción, los dejamos para la siguiente visita.

arevalo

No voy a estropear vuestra lectura, componiendo un poema resumen sobre Arévalo.

La primera impresión entristece, ya que toda la vida comercial y de servicios, está fuera del cogollo histórico y es bastante impersonal.

Por contra la parte intramuros es muy bonita, pero es sólo residencial.

En Arévalo se hicieron las Edades del Hombre del 2013, cuando aún dejaban dinero y restauraciones en cada sede.

En Turismo te ofrecen una visita, muy recomendable, por las iglesias del mudéjar. Y los guías surgieron de la iniciativa de los voluntarios que hicieron esa función con las Edades del Hombre. Y ya sea el Ayuntamiento o quien sea, los ha mantenido y financiado. Bravo por estas acciones que te permiten, en cualquier momento del año, ver iglesias y el patrimonio cultural habitualmente cerradas.

La visita incluye la Iglesia de San Salvador, San Juan , San Miguel y la joya de Santa María donde puedes disfrutar de su ábside mudéjar y sus murales.

Hay dos plazas de obligada visita.

La de la Villa, castellana con soportales y casas con entramados, con las torres de San Martín, Santa María la Mayor , el museo de la Villa en la casa de los Sexmos, y el museo de interpretación del mudéjar. La ausencia de coches un placer, la ausencia de tiendas o bares o terrazas una pena.

La del Real es más lo que fué que lo que es. El arco de Alcocer y la cárcel le dan la entrada (y de paso oficina de turismo y un interesante museo del cereal). Y donde estaba el palacio real edificios anodinos, por algo que parece directamente relacionado con la especulación inmobiliaria.

Por cierto, en ésta plaza es donde nos juntamos para la celebración del 8M.

Y para los que, ahora nos llamen irresponsables, recordar que había más gente en la iglesia parroquial de Santo Domingo y muchas más aún comiendo tostón.

Tuvimos la suerte de coincidir en la semana de las Decimoprimeras Jornadas Gastronómicas del Tostón de Arévalo (cochinillo Asado). Nombre largo para bicho pequeño. Incluyendo legumbres de la Moraña, postre y vino de año. A un precio fijo de 26 euros . Un placer.

De los muchos posibles, nosotros elegimos El Figón de Arévalo. Zona fea, pero buena cocina y buen trato.

Siesta merecida con las vistas del Castillo, que además está ubicado en una promontorio rodeado por los dos ríos que ayudaban a su defensa, el Arevalillo y el Adaja.

Asi vimos el castillo de Arévalo por la noche

Hay un paseo fluvial que estuvimos a punto de empezar pero priorizamos roncar.

Un día completo, manifa, batukada, visita cultural, museos, comida, sobremesa, siesta y paseo relajado por la noche por la plaza del arrabal y del Salvador donde están los bares.

Eso se paga.

Tres días a verduras cocidas en olla a presión sin visita activa a restaurantes.

Alcohol con racionamiento.

medina del campo

Medina del Campo sueña
—cigüeñas, cornejas al borde—
el de César Borja, ¡qué salto!;
San Juan de la Cruz que se esconde.

Cielo del águila bicéfala,
nubarrones llegan del norte;
Maldonado, Bravo, Padilla;
Lucero a lo lejos responde.

17-IX-29 Miguel de Unamuno (1864-1935): Cancionero

De camino a Medina del Campo merece la pena pasar por Palacios de Goda con una pesada iglesia con restos mudéjares y sobre todo por Muriel de Zapardiel con la preciosa iglesia románico mudéjar de Nuestra Señora del Castillo. Para ser ciento y pocos habitantes nos han colocado una buena área de AC. Bravo por sus iniciativas.

La gigantesca plaza Mayor de Medina del Campo nos recuerda el porqué conocemos esta población: por sus ferias.

San Antolín y el Ayuntamiento en la Plaza de Medina

Una visita imperdible está en la Fundación Museo de las Ferias donde, dividido en tres áreas, nos ayudan a entender el papel de las Ferias. La primera como un mercado tradicional y el papel de Fernando de Antequera, I de Aragón en su creación. La segunda, el paso de una feria de mercaderías a una feria financiera. Dicen que se inventó, o sobre todo se generalizó el uso de la letra de cambio. Y la tercera, unos datos sobre un gran ejemplo de mercader y bancario: Simón Ruiz. Y todo con obras, libros contables, cédulas, etc.

Pequeño, concentrado, pero muy interesante.

Las ferias de Medina, en el XV crecieron y agonizaron con las crisis financieras de Felipe II a finales del XVI. Demasiados años de esquilme a Castilla con guerras y una economía demasiado basada en el cereal, la lana y la depredación del oro y plata del nuevo mundo no ayudaron.

Un articulo extenso, pero interesante de este mismo museo aporta más datos.

Paseando por la plaza, hay que fijarse en unos indicadores metálicos en el suelo donde se indican los espacios reservados a los distintos gremios .

Junto a la plaza está el Palacio Real, llamado testamentario por ser donde legó y murió Isabel. Y la colegiata de San Antolín, el Ayuntamiento, la casa de los Arcos y la casa del Peso.

De camino al museo de las ferias por la calle Almirante, el palacio de su nombre, palacio de Falces, el de Quintanilla. Otro edificio singular el de las Reales Carnicerías, que sigue como mercado. Vamos, un muestrario de la riqueza nobiliaria de la corte de la época.

Separado por las vías del tren, llegamos al Castillo de la Mota, muy restaurado. Por la explicación tan intensa y de detalle de la wiki, parece que fué uno de los castillos mejor preparados de su época para la guerra de artillería. Y tuvo varias anécdotas, ya que el Castillo y la ciudad de Medina durante muchas crisis jugaron en bandos contrarios, con lo que su papel de defensa de la ciudad no queda completamente clara. Y tuvo la anécdota de la fuga del César Borgia con una cuerda que no llegaba al suelo. Somos patéticos hasta en nuestras fugas. No entramos por desconocimiento. Después de tantos años de haber sido utilizado por la Sección Femenina, pensábamos que aún se oiría el Cara al sol.

OLMEDO

Como las distancias son pequeñas, acabas haciendo circuitos de ida y vuelta.

Por ejemplo nos acercamos a Nava del Rey con una iglesia muy aparente y a Peñaranda de Bracamonte , que a pesar de lo que indicaba la guía y las tres plazas contiguas no consiguió motivarnos, salvo una panadería de pueblo con un muestrario de pastas excepcional. Ahí decidimos que ya no bajábamos más, hacia Las Batuecas en Salamanca, sino que subíamos hacia Valladolid.

Y ya de paso (siempre que no miréis el mapa), nos fuimos hacia Olmedo, pero haciendo un recorrido por los pequeños grandes ejemplos de mudéjar: Pozaldez con la iglesia de San Boal, Mojados con Santa María y San Juan y Alcazarén con los restos románico-mudéjares de San Pedro y la iglesia de Santiago.

San Boal de Pozaldez
Recreación de la estación antigua por artistas locales de Olmedo

A Olmedo llegamos al anochecer y ya nos gustó. Aún cuando nos costó encontrar vida y entramos en un bar de dardos y grandes televisiones deportivas y posible discoteca setentera con sus bolas de luces. Incluso desde fuera por los leds de colores no estábamos seguros si era bar o club de alterne, que ese día no tocaba. Pero era lo único abierto con alguien más que el camarero.

Como el área de AC no nos gustó por estar apartada, aún cuando no lejos, optamos por hacer las necesidades de Kapu e irnos a aparcar cerca de las murallas, en zona permitida, que hay mucho cartel de solo turismos y nosotros somos o no turismos, dependiendo de las ganas de la autoridad.

Que de noche le mataron al Caballero,la gala de Medina,la flor de Olmedo.

De ésta coplilla salió la tragicomedia de Lope , que tanta fama dá a la población.

Pero mucho antes, cuando Olmedo era de verdad importante, tuvo dos batallas relevantes en las que intervino Enrique IV. La primera como príncipe de Asturias, la segunda como rey. Y en ambas con los protagonistas de la guerra posterior que tuvo con Isabel. Malas compañias…

Olmedo se ha convertido en un punto de referencia de los autobuses de viajes organizados. Hay tuvimos nuestro baño del Imserso. Su Parque del Mudéjar con reproducciones a escala de los monumentos del mudéjar (al estilo del parque de los pequenitos en Coimbra) está muy conseguido. Y si quieres puedes comprar una entrada conjunta con el Palacio del Caballero de Olmedo , con hologramas de diferentes personajes y de salón en salón, un repaso al Siglo de Oro.

Otra vez igual nos animamos.

Sí vimos sú mudéjar en la iglesia de San Miguel, en las ruinas de la de San Andrés y en los restos en su muralla. La plaza y varios monumento, la hacen medieval y agradable para una visita corta.

Murallas de Olmedo y San Miguel

tordesillas

No somos objetivos ya que Tordesillas es una vieja amiga. Ni recuerdo la de veces que habremos parado a desayunar y almorzar o a tomar algo en la plaza, y a comprar el pan y algunos portillos o rosquillas en nuestra panadería favorita. En este viaje hemos incluido la heladería de la plaza mayor, Baonza con su leche helada.

Soportales de la Plaza Mayor de Tordesillas

Teníamos más tiempo ésta vez, así que hemos aprovechado para repetir visita a las casas del Tratado y sobre todo el Palacio reconvertido en el Real Monasterio de Santa Clara, que pone broche espectacular a éste viaje rico en mudéjar.

Mudéjar palaciego

Ya las guías de turismo no nos dejaron acercarnos y el virus de la corona estaba en todas las conversaciones y aún y todo, nosotros seguíamos pensando viajar hacia Galicia.

pero no PODÍA faltar el vino

La provincia de Valladolid está organizada en cuatro grandes zonas turísticas y su capital, la de Campos, que es quizás la que más conocemos, la del Duero que la hemos pateado para entender mejor la comarca del Ribera de Duero, Valladolid que es casi nuestra segunda casa, (antes por placer y amigos y después por nuestro hijo, que está asentado allí) y las Zonas de Tierra de Pinares y Montes Torozos que conocemos menos.

Este viaje ha sido el de la Tierra de Pinares. Donde además está perfectamente incluida la zona de Denominación de Origen Rueda.

En el pasado pedir un verdejo era una exquisitez que se daba en pocos bares de Bilbao y donde el Rueda era áspero y cabezón.

Ahora es difícil encontrar en los bares un blanco que no sea verdejo y se empieza a usar el Chardonnay para salir de la dictadura del Rueda.

Hay demasiada oferta y es más fácil encontrar verdejos malos que buenos. Y es una pena.

Pudimos hacer dos visitas a dos bodegas pequeñas, pero completamente diferentes y ambas más que especiales.

Cerca de Olmedo está La Mejorada. Una especie de pequeño paraiso en medio de campos de viñas en un terreno con restos del Monasterio restaurados por Rafael Moneo y de paso su incursión en el mundo vitivinícola. A pesar de estar en tierras de Rueda juegan bajo el paraguas de la IGP de Vinos de la Tierra de Castilla y León con tintos. Y también sin intervención de productos químicos. Espectacular la capilla Mudéjar y el refectorio.

En pleno centro de Tordesillas, aprovechando el trabajo de topos hechos durante siglos, está la Bodega Muelas, familiar y donde el 99% del proceso es manual y se pueden visitar los tres niveles en los que tienen la elaboración y crianza. Además de estar en la IGP de Tierra de Vinos de Castilla y León, se han apuntado éste año a estar, parte de sus vinos, bajo la DO de Rueda, ya que recientemente ésta DO ha admitido los vinos tintos.

Impresionantes ambas.

y se acabo la fiesta

Después de éstas dos visitas no nos esforzamos mucho por ir a bodegas ya que nos empezábamos a sentir mal con el tema de la cercanía y contacto.

Una de las bodegas nos preguntó si éramos madrileños y llevábamos mascarillas guantes, y si no, ya las pondrían ellos.

Hicimos asamblea de vecinos de Kapu y tuvimos empate, mitad irnos a Galica, mitad irnos a casa. Como ni Ana ni yo teníamos voto de calidad, tuvimos que llegar a Aguilar de Campoo con la cabeza mareada de los comentaristas de la radio para, por fin, centrarnos, aprovechar el área de Aguilar para dejar Kapu limpia por dentro y por fuera, nos fuimos al Restaurante Cortés a comer como si no hubiera un futuro. Un carpe diem cuando el confinamiento era ya cuestión de horas. Eso era el viernes. El sábado nos enclaustramos y en eso estamos.

De camino al confinamiento en casa

Es curioso cómo en poco tiempo pasas de no creerlo, a mirar de lado, a sentirte implicado y a veces a pasarte con los que se ven por la calle con la barra de pan de paseo.

Lo ganaremos y volveremos.

Y siempre, siempre tendremos presente a los que hemos perdido en el camino.

Y todos tenemos alguien cerca.

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