CAMINO PORTUGUÉS: Costa, Interior y variantes con AC.

VENTAJAS DE HACERLO con Kapu

Hola. Este artículo forma parte junto con otros cuatro del largo verano del 2020. Han sido setenta días imposibles de describir en forma de diario.Si tienes tiempo, podras leer sobre la Península do Morrazo, el Río Miño, el Río Lima/Limia y la zona de Aveiro y Figueira da Foz.

De todas formas bienvenidos y al tajo.

Va a ser difícil que en los viajes que la gente haya hecho en el 2020, no salga en algún momento la Covid. Digamos que, para nosotros, Pontevedra, Vigo y Porto las hemos dejado de lado voluntariamente.

En Baiona coincidimos con nuestra hija que estaba haciendo el Camino Portugués de costa con sus amigas desde Porto y nos dio alguna ideas y valoraciones sobre este Camino Portugués de la Costa y que ellas bautizaron “de las pasarelas”.

Atardecer en Baiona desde la playa de Ladeira

Tengo que reconocer que los recorridos de costa son espectaculares, pero me aburren más que los caminos de interior.

En este viaje hemos descubierto algunas poblaciones que, desde luego, bien merecen la pena la visita. Intentaremos transmitiros la gozada de éstos recorridos.

¿ Que es el camino de santiago portugués?

Al igual que pasa en España, en Portugal salen caminos a Santiago como champiñones. Pero hay algo evidente. El Camino Portugués tiene muchos atractivos y va creciendo año tras año. Prepandemia, representaba en el 2019, el 27 % del total de peregrinos que llegan a Santiago (el Frances se lleva el 55%) . Curiosamente aún el tradicional, que es el de interior, se lleva el 21 % y el 6 % el de costa. Y todo esos sobre una cifra de 350.000 peregrinos. En el 2020 serán cuatro y un tambor.

Las ventajas, en Portugal, es que tienen buena infraestructura, paisajes y pueblos interesantes y poco desnivel. Muchas ventajas sobre otros recorridos más exigentes o demasiado solitarios.

Pasarelas en Amorosa

El más tradicional empieza en Lisboa y en 13 etapas llegas a Porto, desde donde en 11 etapas por el Interior o 13 por el de Costa llegas a Santiago. En nuestro caso hemos dedicado más tiempo a la bajada por el de Costa y menos al de del Interior. Y empezando en Pontevedra a la bajada y en Barceló a la subida.

Como no podía ser de otra forma, además de los caminos trazados, hay variantes reconocidas. Nadie quiere perder la oportunidad de ordeñar este flujo de hambrientos y cansados peregrinos.

Las variantes más preparadas son las que van desde San Pedro de Rates, hasta Esposende saltando del Camino Interior al de Costa. Y otra, preciosa por cierto, que desde Caminha evita el ferry y va por Vila Nova de Cerveira y Valença para pasar a Tuy, con espectaculares vistas sobre el Miño que comentaré en el artículo de ése río.

Camino de Costa de Pontevedra a Vila do Conde

Pontevedra por ser tan grande la hemos sobrevolado.

Ponte Sampaio nos mete de golpe en el camino al pasar por el puente medieval con trozos del puente romano.

En Arcade no hemos parado para comer, así que como no tiene mucho atractivo como pueblo pasamos. Adiós ostras….

En Cesantes puedes hacer el canelo como nosotros, parando en el Área de AC o bajar hasta la playa frente a la Isla San Simón y disfrutar de un especial atardecer y amanecer. Es un sitio relajante. Hay sitios baratos para comer y para pernoctar. Nos asustaron los comentarios en Park4night respecto a la dificultad de la carretera, pero nada de nada. Fácil y con premio.

Redondela es curiosa. Mucho ambiente, marcado por sus viaductos permanentemente a la vista, comercial y se respira ambiente marino, aún cuando el mar está bastante lejos.

Aquí se unen los dos caminos portugueses de Costa e Interior y van juntos hasta Santiago en cuatro etapas.

No hicimos cola en el mejor banco del mundo. No se nos ocurrió acercarnos.

Vigo ni hicimos intención de entrar. Sí estuvimos en la playa de Samil que es un espectacular ejemplo de playa urbana con servicios de todo tipo.

De recorrido hacia Baiona paramos en la playa de Patos, muy surfera, y en la de América gigantesca y peculiar, en el pueblo de Nigrán. En nuestro caso hicimos al revés. Llegamos a Bayona y en uno de los días hicimos el recorrido desde la playa de Ladeira hasta el centro de Nigrán (curiosa iglesia modernista, coqueto paseo marítimo y espectaculares pazos en los alrededores), pasando por el impresionante puente románico del río Miñor en Ramallosa. Paseo obligado antes de comer como señores en el O Rizon una caldeirada, que ellos llaman guisos marineros, para untar y no dejar ni las gracias.

Ramallosa y puente sobre el río Miñor.

Baiona es demasiado conocida. Si no la conocéis hacer un hueco para visitarla. Repetiréis. En este viaje hemos estado a la bajada y a la subida y nos hemos quedado mas de un día. El parking para AC y único sitio realmente permitido está en la playa Ladeira. En situación normal hay navajazos para encontrar sitios. No en nuestro caso donde hemos podido hasta elegir sitio.

El recorrido desde Baiona hasta A Guarda hay que hacerlo sin brumas ni nieblas, para poder admirar la brutalidad del mar rompiendo en los acantilados o rocas. Pescadores de caña valientes y un par de campings para los amantes de este tipo de costas.

Entre medio una parada en el pueblo de Oia que también hemos repetido a la bajada y a la subida y en la que hemos visto algo que no entendíamos. A la bajada, mediados de julio, paseo agradable, sitio para dormir justo delante del monasterio origen del pueblo, atardecer precioso y cena con velas en la casa Henriqueta y finalmente paseo relajado en el muelle.

A la siguiente llegamos una hora antes del atardecer. Ni había sitio, los coches estaban mal aparcados mucho antes del monasterio, la gente abarrotaba el muelle y la delantera del monasterio, pero los bares y restaurantes vacíos. La razón nos la explicaron los lugareños. Oia forma parte de los “spots para sacar atardeceres” (ya no se les llama lugares ). Viene la horda, sacan la foto y se van. Como una plaga día tras día.

Nosotros también caímos

En éste viaje, los spots de atardeceres, el banco mejor del mundo, el mejor columpio mundial en Cerveira, etc. atraen una población amante de los selfis que me superan.

La visita al Monasterio, hay que reservarla con antelación, es interesante pero predomina el aspecto de su uso como cárcel durante la posguerra.

Algo que sorprende de Oia es que es muy extensa. Cubre la costa, pero también la sierra y las poblaciones circundantes. Son famosos los Curros de Mougas y de Torroña. Y aun cuando las comentemos en afluentes del Miño, están las excepcionales pozas de Loureza y cerca también los molinos de Folón y Picón.

Oia tiene y da mucho.

En las cercanías y gracias a una carretera llena de curvas llegas a una de las mejores vistas de Oia y también al acceso a la Ruta Máxica , que además del paseo enlaza con muchos restos arqueológico. Son 20 km de ida sin cuestas, pero son demasiados para hacerlo circular.

Si seguimos hacia Guarda, seguimos mirando al mar bravío hasta que vislumbramos el monte emblemático de Santa Tegra, donde está uno de los grandes castros así como unas buenas vistas del Miño y del Atlántico. Cuando estuvimos el monte se nubló (debe ser habitual) y como ya habíamos estado anteriormente no subimos, esperando que mejorara, pero al final del viaje aun tenemos pendientes la subida. Imperdonable.

A Guarda en la primera visita despista bastante ya que tiene dos centros de expansión residencial. Una, la más antigua en la zona del Castillo de Santa Cruz y la zona del puerto marítimos y la parte medieval, pequeña, recogida, con un buen paseo por el puerto hasta el mínimo museo del mar. Y otra más desdibujada hacia el Miño, donde está el puerto que une Caminha con A Guarda. Y que suele ser el paso natural de la mayor parte de los caminantes de éste Camino Portugués de costa.

Además del paseo, estuvimos en las playas del atlántico de Fedorento y Area Grande, pero disfrutamos más en las playas del estuario del Miño: O Muino, A Lamiña, Armona y Codesal. Aún cuando son playas fluviales. la anchura y la cercanía del mar hacen que no se diferencian tanto con las playas marítimas. Todas ellas con la isla y fortaleza de Insua, portuguesa y preciosa. Hay barcos para la visita del fuerte, pero está en mal estado. Lo bonito es verla de lejos.

El ferry de camino a Caminha depende de las mareas, con lo que en nuestro caso era por las tardes.

Plaza Mayor y centro del Caminha relajado

Caminha , puerta de entrada a Portugal, es una aldea agradable, relajada, bonita y elegante. Especialmente llena de restaurantes y bares, una plaza a disfrutar del relajo. Nos encantó. por su belleza y por las playas que tiene, que no pudimos disfrutar por tema de limitación a las AC por la ley de restricciones frente al Covid. Espero que cuando acabe podamos disfrutar de algunos parkings algo cercanos a la zona de la extensa playa de Moledo, parte en el estuario y parte en el mar.

Vila Praia de Ancora es un suplicio para pasarla. Buenas playas pero sobresaturadas de turismo. Huimos rápidamente.

La gigantesca playa de Duna do Caldeirao continua con una zona muy bonita en la playa de Cao y el fuerte anexo.

Aquí empiezas y no dejarás en mucho tiempo las pasarelas y las continuas transiciones de playas. Todas las pasarelas bajo el paraguas de ecovias van a ser una constante tanto en la costa como en las riberas del Miño. Al igual que los bidegorris en Euskadi, Portugal está creando una inmensa red que facilitara los paseos cardiovasculares y el flujo de caminantes. Estas ecovias en ésta zona están separadas de las poblaciones por grandes extensiones de huertas y de un fenómeno quizás algo olvidado en España de venta de verdura y frutas en la carretera.

Gefa, Afife, Paço y otra muchas en las cercanías de Montedor, donde también se ven otras de las construcciones típicas de esta zona, los molinos de viento que no nos dejarán casi hasta Matosinhos.

La zona de Areosa sorprende por el tipo de rocas sin playas y molinos solitarios, que llegan hasta Viana do Castelo.

Viana do Castelo nos deslumbró. Para los caminantes quizás demasiado grande y difícil de bordear, pero para el turismo una joya. La comentaré en el artículo sobre el Río Lima/Limia.

Desde Viana do Castelo hasta Esposende es una playa con varias decenas de nombres diferentes. Una es Cabedelo, cerquita de Viana, que se conoce por los Kite surfistas, el nombre más conocido es el de Amorosa (con una concentración de casas que parece una isla en ninguna parte y olvidable), Lordelo con hoteles de naturaleza en bungalows de madera y de super lujo cinco estrellas y superior. Se ve dinero en las casas, casonas, chalets. Mucho pino y zonas verdes bordeando las playas. Sistemas de dunas. Todo como muy organizado pero respetando el medio ambiente. Pedra alta, Castelo, Antas, Belinho. Innumerables.

Marinhas y Esposende es otro bloque de playas curioso. Para los caminantes el albergue de Marinhas es muy acogedor y antiguo.

En las cercanías está el estuario del Neiva interesante recorrido de aceñas, molinos, puentes y riqueza medieval.

Hay un castro pequeño pero muy restaurado en el que visualizas mejor como era la vida en la edad de Hierro. El castro de San Lorenzo, una vista en la que las vistas de Esposende merecen las cuestas.

Un Castro de juguete.

Esposende para las AC´s es el punto de relajo, ya que es de las pocas áreas que hay con todos los servicios y de los pocos sitios de la costa donde podrás pernoctar. Está justo detrás de la parada de autobuses, y curiosamente, al lado del que dicen, su mejor restaurante.

¿Por que paramos en Esposende y la tratamos con más cariño que al resto de sitios?. Por la belleza del estuario del Cavado ( Parque Natural del Litoral Norte) que hace que la barra de la playa esté a lo lejos y en la piscina del estuario abunden los kite surfers como no habíamos visto desde Tarifa.

El pueblo tiene como mucho dos vueltas, en un entorno mínimo alrededor de la Iglesia y la parte más bonita es la del paseo marítimo y el recoleto Museo del Mar muy emotivo por la fotos de antiguos marineros de Esposende bordeando toda la escalera de caracol en una antigua atalaya del equipo de salvamento.

Pero se nota un cierto relajo y cerca tienes probablemente las más famosas playas de ésta zona: Esposende,Ofir, Fao y Apulia.

Otra vez se da el paso de unas zonas elitistas por el tipo de construcciones en las cercanías de Esposende y otro tipo de turismo antiguo y popular a medida que te desplazas por Apulia. Esta playa se extiende hasta Povoa de Farcim con muchos nombres. comento Povoa ya que ni a la bajada ni a la subido fuimos capaces de encontrarle ningún atractivo y huimos casi sin darle ninguna oportunidad.

Colindante está Vila do Conde. Otro de los grandes descubrimientos de éste viaje. A la bajada ni fu ni fa. Vimos el gigantesco monasterio de las Clarisas que en su momento será un hotel y que no se puede visitar. El acueducto que se hizo para que esas pocas señoritingas monjas tuvieran agua. Y un mercado abierto muy al estilo marroquí, vacío.

Nos quedamos con la mosca de si lo habíamos visto bien y lo dejamos como pendiente para la siguiente vuelta.

Y ahí si, disfrutamos de dos noches con la suerte de ver el mercado en funcionamiento, visitar el casco viejo, la zona de casas de pescadores, las capillas peculiares, el puerto en la ría del río Ave y los atardeceres en el paseo marítimo.

Capilla de Ntra. Señora del Socorro

La capilla de Nuestra señora del Socorro, la iglesia de la Virgen de la Guía, el fuerte de San Joan Bautista, la Alfandega Regía, el museo de los bolillos merecen una buena y relajada visita.

Puerto de la Ría en Vila do Conde

Y desde luego repetiremos cuantas veces podamos.

de vila do conde a tuy

Este recorrido ha sido por puro placer. Era la excusa para volver a ver Barcelos, Ponte de Lima Valença y Tui.

Son sitios donde no te importa repetir. Pueblos con personalidad. Pequeños. Con río. Relajados y elegantes. Enarbolando con orgullo su mucha historia y quizás su importancia pasada, ahora más dedicada a impresionar a turistas.

Barcelos es la imagen del gallo y la historia equivalente a la de Santo Domingo de la Calzada. Gallo que no solo es el ejemplo del Camino de Santiago, sino que ha evolucionado en la marca de Portugal.

Tuvimos la suerte de ver el mercado semanal que se realiza todos los jueves. Una pena, muy portugués pero sin puestos de churrasco de frango. Y eso que dicen que es el más grande de los mercados semanales de Portugal.

Mercado pintoresco

Pasear, ver el museo simpático de cerámica con grandes espacios dedicados a los artistas de los muñecos Bonecos tan famosos por esta zona y por Extremoz. Ver el museo de arqueología al aire libre en los restos del Palacio de los Duques de Braganza con el cruceiro y el pelourinho o picota y la vista sobre el puente románico en una de las esquinas mágicas de Barcelos son suficientes para justificar el desvío.

Hay playa fluvial y todo lo necesario para disfrutar de varios días tranquilos.

Puente de Lima es la belleza elegante personalizada. No me extiendo ya que es uno de los puntos a destacar en el recorrido del Río Lima. Me reservo los adjetivos para entonces.

Tui es la elegancia guerrera de los grandes príncipes de la Iglesia. Y Valença la ciudad guerrera moderna. Estas también esperan su detalle en el río Miño. Pero forman parte de los imperdibles de ésta zona.

Y ya acabamos esta parte dedicada al Camino de Santiago

Con lo que conozco, con lo que hemos visto y con mis gustos sobre el Camino, tengo claro que el Camino interior será el que elija cuando toque hacerlo andando. Desde Lisboa es mas menos el equivalente en etapas al camino Francés.

En algún momento acabará la pandemia y podremos hacer planes viables.

Mientras, seguiremos disfrutando como sea.

Si os ha gustado hacer propaganda. El boca a boca es lo más efectivo.

Ultreia et Susseia

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