
Nuestra ciudad
Salvo quizás por un nuevo terremoto o tsunami es difícil que dejemos de pensar en Lisboa como una de las ciudades más entrañables de la Europa que conocemos.
A mí me tira más Roma, pero cuando Ana me puso, si o sí planazo para una semana en Lisboa, de cabeza.
Por una vez nada de Kapu, ni de áreas ni diferencias entre pernocta o acampada.
Avión y hotelito. Origen Bilbo, destino directo Lisboa y vuelta lo mismo.
Están saliendo bastantes ofertas. Nosotros conseguimos por 80 euros ida y vuelta para los dos. Seis noches en el hotel de tres estrellas Canadá por 418,50€, al lado del metro de Saldanha. Es una zona muy tranquila y donde circular de noche no preocupa. Y además del metro, andando llegas al centro rápido y por la milla de oro, por si quieres escandalizarte por los precios en Prada, Bulgari, LV, Gucci y cuantas marcas exclusivas consigas recordar que seguro que están representadas en la Avenida de la Libertad.

El hotel razonable y con un buffet de desayuno muy digno, básico en cuanto a variedades diferentes pero amplio en cantidad y de buena calidad. Habitación no pequeña, con terracita a patio y sistema de calefacción y aire acondicionado regulado individualmente. TV con muchas cadenas incluidas algunas españolas. Cambio de toallas y sábanas diarios y, dice Ana, que las sabanas eran las más agradables que había usado nunca.
Llevo demasiado tiempo sin pasar por hoteles, espero que con los datos indicados os hagáis una idea.
Con la tarjeta Navegante en su formato de recarga más que suficiente para los que pateamos la ciudad. Solo cuesta 0,50 el cartoncillo y puedes ir cargando de 5 en 5 €. Se pide una por persona (no en los buses, pero si en el metro) y es mejor tenerla ya que el transporte es caro en Lisboa.
Realmente comparado con la mayor parte de Portugal, Lisboa es caro en todo. Pero aún más barato que Madrid, Barcelona o Bilbo.
El título del articulo no es por afición al Fado. Me sonroja decir que normalmente me aburre.
Es que desde que conocimos Lisboa allá por el 87, hay infinidad de cambios. Muchos buenos, pero inevitablemente el aumento del turismo está cambiando la fisonomía del comercio, restauración y también apariencia de los barrios tradicionales.

En nuestro caso ha significado que hemos visitado menos unas zonas y paseado más por zonas menos turisteadas, aún teniendo claro que guiris somos, y mucho, todos.
Y aún cuando habitualmente nunca describimos visitas a ciudades grandes, Lisboa si se merece unas letras, aún a sabiendas que hay miles de blogs para todos los gustos respecto a lo que se puede ver y visitar lleno de rankings.
Bienvenidos a nuestro Lisboa
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